Torah (Instrucción, Enseñanza, Meta)

Y es evidente que por este legalismo que resulta de torcer La Ley Divina, nadie es declarado justo delante de YHVH, porque está escrito:  “El que vive en obediencia a La Ley, recibirá el regalo de la vida que viene por su emunah (fe obediente) a lo que YHVH ha prometido”

La Epístola del Apóstol Pablo a los Gálatas 3:11, Versión Hebraica del Código Real “Hijo mío, no te olvides de mi Torah (Instrucción), y tu corazón retenga mis Mandamientos, para que te sean añadidos largura de días y años de vida, y que Shalom (Paz), Jesed (Bondad) y Emet (Verdad) no te desamparen; átalos a tu cuello y escríbelos en la tabla de tu corazón, para que halles favor y buen entendimiento en La Presencia de Elohim (El Juez Supremo) y de los hombres.  Confía en YHVH con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento.”

Mishlei (Proverbios) 3:1-5, Versión Escrituras Unidad

Entre los errores más comunes con respecto de la doctrina de La Torah, es la forma en que se ha traducido el término hebreo que se refiere a Las Escrituras, especialmente a los primeros cinco libros de La Biblia.  ES UN ERROR TRADUCIRLO USANDO EL TÉRMINO LEY EN VEZ DE INSTRUCCIÓN.  Por haberlo hecho así, la mayoría de personas, piensan entonces que La Ley es algo que oprime y esclaviza y que no deja actuar en libertad, especialmente, entendiendo la libertad como hacer lo que uno quiera sin restricciones, llegando hasta el libertinaje.  LA PALABRA HEBREA “TORAH” VIENE DE LA RAÍZ HEBREA “YARAH” que significa “tirar una flecha al blanco; mostrar el blanco; dar en el blanco”, de ahí que es sinónimo de “ENSEÑAR O INSTRUIR”.  En el judaísmo bíblico, el término “Torah” siempre está asociado con el concepto de enseñar o instruir para que seamos hombres y mujeres de éxito.  ES EN ESTE SENTIDO QUE ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO) PROMETE A IEHOSHUA (JOSUÉ), QUE SI NO SE APARTA DE LOS MANDAMIENTOS O INSTRUCCIONES DADAS POR ÉL hará prosperar su camino y todo le saldrá bien; así leemos en Iehoshua (Josué) 1:8, Versión Escrituras Unidad:  “Este Sefer haTorah (Libro de La Instrucción), no se apartará de tu boca; meditarás en él de día y de noche, para que retengas y pongas por obra todo lo escrito en él, porque haciendo esto prosperarás y todo te irá bien.”

Cuando Rav Shaúl (El Apóstol Pablo) se refiere a La Torah, lo hace en su función didáctica.  Esto es lo que dice en 2da. Timoteo 3:16, Versión Hebraica del Código Real:  “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para rebatir el error, para corregir, para instruir en justicia”.  POR LO TANTO, EL SIGNIFICADO CORRECTO DE TORAH ES “ENSEÑANZA O INSTRUCCIÓN”.  Yeshua El Mesías y Los Apóstoles no hablaron contra La Torah, sino contra las interpretaciones equivocadas acerca de la misma.  Más tarde los llamados “Padres de la Iglesia” toman como opinión oficial algunas fuertes declaraciones del Apóstol Pablo, dirigidas específicamente en contra de abusos y desviaciones legalistas que se habían hecho y que continuaban haciéndose de La Torah en su época.  Aquellas declaraciones paulinas contra las malas interpretaciones acerca de La Ley, comenzaron a verse como la posición e interpretación personal del Apóstol Pablo con respecto a La Ley, siendo este pensamiento totalmente equivocado.

POR EL HECHO DE HABER TOMADO COMO TORAH UNA DOCTRINA BASADA SOBRE OPINIONES VERTIDAS EN CONTRA DE INTERPRETACIONES EQUIVOCADAS QUE CONTRADICEN LA TORAH (INSTRUCCIÓN, ENSEÑANZA), EL CRISTIANISMO SE HA PRIVADO DE LA RIQUEZA DE ELLA.  Debido a esto, una serie de errores y prejuicios se han ido levantando y, eventualmente, fue colocado un velo sobre La Teología Cristiana, que ha impedido tener un enfoque apropiado con respecto A LA SANA DOCTRINA DE LA TORAH, ENSEÑADA CON UNA MENTE HEBREA.  Para ajustar, quitaron El Calendario Profético dado por El Eterno, donde venían Las Fiestas del Eterno y El Shabat, y pusieron el calendario gregoriano lleno de fiestas paganas y nombres paganos evitando con ello que el Pueblo Cristiano se acercara a La Verdad.  Todo esto les será demandado por Adonai Tzebaot (El Señor de Los Ejércitos).

El idioma griego tenía una sola palabra para expresar de alguna manera el concepto hebreo de “Torah”, siendo ésta “nomos” que traducida significa:  Ley.  Este vocablo no tendría mayores dificultades, excepto que en la mente romana y debido a su sistema de gobierno imperial, el vocablo “nomos” siempre era visto como algo rígido, inflexible, algo de lo cual el hombre no podía escaparse.  Tal error nunca habría afectado un correcto entendimiento de La Torah, pero en el contexto cultural de la época, “la ley romana” había que respetarla y reconocerla como Suprema Autoridad.  LAMENTABLEMENTE, al traducir “nomos” al castellano, en vez de buscar su significado original en el hebreo, los traductores lo hicieron desde el punto de vista greco-romano, y al hacerlo así, la idea de “La Ley de Dios” como legalista y opresora fue introducida en La Teología Cristiana.  Vemos pues, que UNO DE LOS ERRORES ES EL TRADUCIR “NOMOS” COMO “LEY”, SIGUIENDO UN CONTEXTO CULTURAL GRECO-ROMANO Y NO COMO “INSTRUCCIÓN” que es el concepto prevaleciente en la cultura bíblica y hebrea.  Al momento de hacerle ver a los cristianos que La Torah es Ley, el resultado ha sido pensar que se trate de algo que te esclaviza y te oprime, y nada más lejos de la verdad, como hemos visto.  EL SEGUNDO ERROR ES considerar como Torah, la interpretación equivocada del judaísmo rabínico y ultra-ortodoxo, la cual lo calificó como un sistema legalista de Salvación, PRIVANDO A LOS CRISTIANOS DE UN CORRECTO ENTENDIMIENTO DE LAS VERDADES DE LA TORAH, dada por Elohim (El Juez Supremo), a través del Legislador Moshé (Moisés).

Es muy difícil imaginar a Yeshua El Mesías y a Los Apóstoles ignorando la realidad cultural, religiosa y política en la cual ellos vivieron.  Al retroceder en el tiempo, especialmente en la época de Yeshua, SE NOS MUESTRA QUE EL MÁS GRANDE ERROR DEL JUDAÍSMO PLURALISTA DEL PRIMER SIGLO fue pensar que guardando Los Mandamientos dados por Elohim (El Juez Supremo), por medio del legalismo o mediante una práctica mecánica, La Justificación y La Salvación se alcanzaría por obras, acumulando así créditos y el pasaporte al Olam Haba (al mundo por venir).  Así fue como equivocadamente muchos de ellos interpretaron La Torah y edificaron alrededor de ella todo un sistema de doctrinas humanas que tenían el propósito de garantizar la salvación de este modo.  EL RESULTADO FUE EL LEGALISMO COMO UN SISTEMA DE PENSAMIENTO Y DE VIDA QUE SE ALEJABA DEL CENTRO MISMO DE LA TORAH, y por eso Yeshua HaMashiaj nos dice en Mattityahu (Mateo) 5:17-18, Versión Hebraica del Código Real:  “¡NI OS PASE POR LA MENTE LA IDEA QUE HE VENIDO PARA DECLARAR ABROGADA LA TORAH O LOS PROFETAS!  No he venido a abrogar SINO A MOSTRAROS CÓMO INTERPRETARLA CORRECTAMENTE.  Porque de cierto os digo, hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una yud ni un adorno de una letra sagrada, pasará de La Torah hasta que todo lo dicho en ella haya sido totalmente enseñado y alcanzado su intención original.”

Asimismo, al estudiar este asunto, los cristianos confundieron este sistema equivocado de pensamiento como si fuera La Torah misma, y en vez de mirar qué fue lo que Yeshua dijo y qué enseñaron Los Apóstoles, unos dieron crédito a los judíos rabínicos, otros siguieron la enseñanza religiosa romana donde enseñan la salvación a través de María.  ENTENDAMOS QUE EL ÚNICO POR QUIEN PODEMOS SER SALVOS ES POR YESHUA HAMASHIAJ.  Todas estas enseñanzas erradas provocaron lamentablemente que al mismo tiempo se privaran también de La Torah, LA CUAL ES LA INSTRUCCIÓN DADA POR ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO).  Ciertamente, había que rechazar la doctrina de la salvación por obras, como los judíos rabínicos erróneamente pensaban y piensan, pero NO La Torah (Instrucción).  SI ESCUDRIÑAMOS BIEN CON LOS OJOS DE YESHUA Y DE LOS APÓSTOLES, VEREMOS QUE EN SU OPINIÓN, LA TORAH NO ES LA LEY QUE ESCLAVIZA AL HOMBRE, SINO LA INSTRUCCIÓN QUE LE DA LIBERTAD, QUE LE PROTEGE Y ENSEÑA CÓMO VIVIR EXITOSAMENTE AGRADANDO A ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO).  La Torah no fue dada para que los israelitas fueran salvos guardando Los Mandamientos, utilizando el legalismo, sino para que al ser salvos por la emunah (fe obediente) al Plan Perfecto de YHVH al aceptar a Su Hijo Yeshua HaMashiaj, requisito exigido por La Torah, supieran cómo vivir agradando al Boré (Creador).  En Tehilim (Salmos) 119:27, Versión Escrituras Unidad, el salmista afirma:  “HAZME COMPRENDER EL CAMINO DE TUS MANDAMIENTOS (LA TORAH), PARA QUE YO PUEDA HABLAR DE TUS MARAVILLAS.”

EL PROPÓSITO DE LA TORAH:

 

LA TORAH NO ES UN FIN EN SÍ MISMA, SINO UN MEDIO PARA ALCANZAR UN FIN.  Cuando no usamos algo para lo que fue originalmente diseñado, no solamente estaremos destruyendo su propósito original, sino abusando del mismo.  Cuando un esposo no trata bien a su esposa, teniendo en cuenta la razón por la cual fue creada, abusará de ella siempre.  Cuando no usamos los recursos de la naturaleza apropiadamente, estaremos abusando de ella siempre.  LO MISMO SUCEDE CON LA TORAH, LA CUAL FUE DADA CON UN PROPÓSITO Y POR NO TENERLO EN CUENTA, MUCHAS VECES HA SIDO MAL UTILIZADA Y ABUSADA.

Según la propia Escritura, Elohim (El Juez Supremo), nunca dio La Torah o Su Ley a Israel para que los hijos de Israel fueran salvos guardando Los Mandamientos de La Ley.  Por el contrario, fue dada para instrucción de los salvos o de los que vendrían a ser salvos.  Cuando nosotros caemos en el error de pensar que guardando Los Mandamientos de Elohim (El Juez Supremo), podemos justificarnos delante de Él, ESTAMOS PERVIRTIENDO EL PROPÓSITO DE ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO), AL DARNOS LA LEY (INSTRUCCIÓN).  Rav Shaúl (El Apóstol Pablo) en su carta a los Gálatas 3:11, Versión Hebraica del Código Real, es claro en afirmar que:  “Y es evidente que por este legalismo que resulta de torcer La Ley Divina (La Torah), NADIE es declarado justo delante de YHVH, porque está escrito:  El que vive en obediencia a La Ley, recibirá el regalo de la vida que viene por su emunah (fe obediente), a lo que YHVH ha prometido”.  Elohim (El Juez Supremo), NUNCA dio La Torah o Los Mandamientos para que alcanzáramos la salvación guardando Sus Mandamientos por medio del legalismo (leyes y tradiciones de hombres); USAR LA TORAH COMO UN MEDIO DE SALVACIÓN ES ABUSAR DE ELLA Y UNA DESVIACIÓN DEL PROPÓSITO DEL ABBA (EL PADRE) CELESTIAL, AL DARNOS SUS INSTRUCCIONES.  La propia Escritura revela que LA TORAH ES EL MANUAL DE INSTRUCCIÓN DE ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO) dado a Sus hijos, para que en todas las cosas les vaya bien; para que tengamos éxito en todo lo que emprendamos y para que nuestra descendencia pueda diferenciar lo bueno de lo malo, LA LUZ DE LAS TINIEBLAS.  Veamos el propio testimonio de La Escritura:  “¡Cuán bendecido es el hombre que no anda en el consejo de los inicuos, ni aprueba la manera de pensar de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, SINO QUE EN LA TORAH (LA INSTRUCCIÓN) DE YHVH ESTÁ SU DELEITE, Y EN SU TORAH MEDITA DE DÍA Y DE NOCHE!  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que trae su fruto en su tiempo, y sus hojas no se marchitan; y todo lo que hace, prospera.”  Tehilim (Salmo) 1:1-3, Versión Escrituras Unidad.

Por su parte, Rav Shaúl (El Apóstol Pablo) en su Carta a Los Creyentes en Italia (Romanos) 7:12-13, Versión Hebraica del Código Real, nos da su opinión acerca de La Torah:  “DE MANERA QUE LA LEY DIVINA  A LA VERDAD ES KADOSH (SANTA), Y EL MANDAMIENTO KADOSH (SANTO), JUSTO Y BUENO.  ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí?  ¡Ni se os ocurra tal idea!  Es lo opuesto:  el pecado, para imponerse como pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por El Mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera perverso.”  En  Tehilim (Salmo) 19:7, Versión Escrituras Unidad, está escrito:  “LA TORAH (INSTRUCCIÓN) DE YHVH ES PERFECTA, RESTAURADORA DEL ALMA; El Edut (El Testimonio) de YHVH es seguro, que hace jajamim (sabios) a los jóvenes.”

Cuando alguien predica Las Instrucciones de Elohim (El Juez Supremo) a los hombres, el pecado se manifiesta y entonces la conversión es posible; pero si este mensaje de La Verdad del Eterno no se predica, ¿cómo se convertirán si no saben qué es malo y qué es bueno?  RAV SHAÚL DICE QUE DONDE NO HAY LEY, NO SE PUEDE INCULPAR DE PECADO.  SI QUITAMOS LA LEY DEL ETERNO, EL PECADO SE ESCONDE.  La misión del enemigo de nuestras almas es tratar que La Ley o Torah sea quitada de la mente y del corazón de los hombres, porque él sabe que debido a la luz que viene de ella, el pecado se muestra sobremanera pecaminoso, logrando que los hombres huyan de él y se vuelvan al Boré (Creador) en busca de rajamim (misericordia).  Éste es precisamente uno de los propósitos de Elohim (El Juez Supremo), al darnos Sus Mandamientos:  que no solamente veamos cuán horrible es el pecado para que entendamos que debemos apartarnos del mismo, sino también para que reconozcamos que, excepto que Él intervenga en nuestras vidas, nosotros por sí mismos no podremos ser  libres del pecado.  LA TORAH SIRVE AQUÍ COMO EL MEDIO POR EL CUAL SE NOS INDICA EL ÚNICO CAMINO CORRECTO QUE NOS DARÁ LA VICTORIA SOBRE EL PECADO  ¿Cuál es el único camino?  “Yeshua El Mesías”.  Yeshua dijo en Yohanán (Juan) 14:6, Versión Hebraica del Código Real:  “Aní HaDerek, veEmet, veJaim (Yo Soy El Camino, La Verdad y La Vida); NADIE viene al Padre sino por mí”.

Rav Shaúl (El Apóstol Pablo) en su carta a los Romanos 10:4, nos dice:  “Porque EL FIN de la ley es El Mesías para justicia a todo aquel que cree”  EL TÉRMINO “FIN” que se utiliza aquí, viene del griego “Telós” QUE  SIGNIFICA META O PROPÓSITO, y NO cesar o terminar.  Lo que Rav Shaúl está diciendo en esto ES QUE EL PROPÓSITO DE LA TORAH ES MOSTRARNOS A YESHUA EL MESÍAS en quien tenemos la seguridad de alcanzar la justicia (la salvación) prometida en Las Escrituras (Torah) a todo aquel que cree.  El mismo texto de Romanos 10:4, según Versión Hebraica del Código Real, está más claro, y dice:  “porque EL PROPÓSITO DE LA LEY DIVINA ES LLEVARNOS A MASHIAJ para justicia de todo el que cree obedientemente”.

Entonces si quitamos La Ley (La Torah), estamos quitando toda posibilidad de mostrar a Aquél, quien es El Autor de La Salvación y El Consumador de La Emunah (Fe Obediente).  El mismo Adón (Señor) Yeshua dijo respecto a Las Escrituras (La Torah):  “Escudriñan Tanaj (Las Torah, Profetas y Escritos), porque ustedes esperan tener en ellas Jaim leOlam (Vida Eterna); y ellas dan testimonio de mí”.  Yohanán (Juan) 5:39, Versión Escrituras Unidad.

MARCIÓN, fue el primer hombre que se atrevió a llamar a La Escritura hebrea (que en hebreo se llama La Tanaj y que consta de La Torah, Profetas y Escritos), “EL ANTIGUO TESTAMENTO”.  Lo llamó incorrectamente “Antiguo Testamento” porque pensaba que su contenido ya no tenía aplicación para los creyentes en Jesús (Yeshua El Mesías), y que había sido reemplazado por El Nuevo Testamento.  Dijo que era un libro antiguo que pertenecía solamente a los judíos y que carecía de vigencia para los cristianos.  Marción enseñó que en “El Antiguo Testamento” (La Tanaj) no había gracia, y que la gracia aparece por primera vez en El Nuevo Testamento (llamado correctamente Código Real o Brit Hadashah-Pacto Renovado).  Según sus enseñanzas, el Dios del “Antiguo Testamento” era un Dios de juicio y condenación, pero el Dios del “Nuevo Testamento” es un Dios de gracia y amor.  Aunque algunos líderes de la Iglesia Romana señalaron a Marción como un hereje, el rechazo de Las Escrituras que él esparció echó raíz y prosperó como necia maleza.  Años más tarde, con fines políticos, el Emperador romano Constantino, rechaza La Tanaj diciendo por medio de los credos que impuso:

“Renuncio a todas las costumbres, ritos, leyes, panes sin levadura,

fiestas de los corderos de los hebreos, sacrificios, oraciones,

purificaciones, santificaciones… observaciones, sinagogas y a las

comidas y a las bebidas de los hebreos…

Acepto todas las costumbres, ritos, leyes, fiestas y sacrificios

romanos… santificaciones por medio del Pontífice Máximo (El Sumo

Sacerdote de Roma)… acepto absolutamente todo lo que es romano,

toda ley nueva, rito y costumbre de Roma, la nueva religión romana.”

(Los del Caminos, Haim Levi, cita Stefano Assemaní, Acta Sactorum Martyrum

Orientallum at Occidentallum, Vol 1.Roma 1748, pág. 105).

Los escritos de “san” Agustín, Juan Crisóstomo, y muchos otros líderes cristianos confirmaron y cimentaron el rechazo y reemplazo de Las Escrituras.  El rechazo de Las Escrituras llegó a tal punto que las autoridades de la Iglesia romana prohibieron terminantemente que alguien poseyera una Biblia.

FINALMENTE, PODEMOS DECIR ENTONCES QUE LA TORAH NO ES LEY QUE MATA, SINO ES LA INSTRUCCIÓN DE ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO), que nos muestra y enseña quién es El Mesías, El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, QUEDANDO CLARO QUE NADIE VA A SER SALVO SI NO ACEPTA A YESHUA COMO SU ÚNICO Y SUFICIENTE SALVADOR.  Al alcanzar la salvación, nosotros necesitaremos esas instrucciones, tanto de La Torah como del Código Real o Brit Hadashah, para que nos guíen y ayuden a alcanzar la consagración, preparándonos para La Venida del Adón (Señor), YA QUE SIN SANTIDAD, NADIE VERÁ AL ETERNO (al cual veremos a través de Yeshua, Su Representante).  Tanto La Torah como El Código Real o Brit Hadashah, no se pueden desligar el uno del otro, ya que La Torah respalda al Código Real o Brit Hadashah.  La Torah está llena de Gracia (Amor de YHVH), igual que El Código Real.  ES MENTIRA DECIR QUE LA GRACIA SÓLO SE ENCUENTRA EN EL LLAMADO INCORRECTAMENTE “NUEVO TESTAMENTO”.  DONDEQUIERA QUE LA TORAH SEA INTERPRETADA INAPROPIADAMENTE, EL EVANGELIO SUFRIRÁ PÉRDIDA, y La Emet (La Verdad),  de Yeshua El Mesías, nuestro Salvador y Adón (Señor), será difícil de entender, porque el Evangelio y la vida del Adón (Señor) Yeshua será siempre el resultado natural de un CORRECTO ENTENDIMIENTO DE LAS ESCRITURAS (LA TORAH).

“Me agrada el hacer tu voluntad, Elohai (Dios mío), y tu Torah (Instrucción), está dentro de mis entrañas.”  Tehilim (Salmo) 40:8, Versión Escrituras Unidad

“Si me amáis, entonces poned por obra Mis Mandamientos (Torah).”  Yohanán (Juan) 14:15, Versión Hebraica del Código Real

“Solamente guardando Los Mandamientos entenderemos que lo hemos conocido así.  El que dice:  yo he conocido esto, pero no guarda Sus Mandamientos, es mentiroso y la verdad no está en él; pero el que obedece Su Torah, en éste verdaderamente se ha perfeccionado el amor de Dios; por esto conocemos que estamos unidos al Mashiaj.”   Yohanán Alef (1 Juan) 2:3-5, Versión Hebraica del Código Real

“Feliz es el hombre que reverencia a YHVH, que está atento a Sus Mandamientos.”  Tehilim (Salmo) 112:1, Versión Escrituras Unidad