Los sufrimientos de Yeshua HaMashiaj nuestro Salvador

Queridos hermanos:  Shalom (Paz).  En este estudio nos damos cuenta del sufrimiento de Yeshua El Mesías de Israel, que vino como el siervo sufriente, El Cordero de Dios, para dar su vida en obediencia al Plan Único de Salvación que ha dado El Abba (El Padre) Celestial a la Humanidad.  Lamentablemente, muchos lo están negando al leer libros de judíos que negaron que Yeshua es El Mesías y que murieron sin creer que Él era El Mesías y eso ha hecho un gran daño a los que están acercándose a estudiar La Escritura (La Torah, Ley Divina, Instrucción), a través de La Raíz Hebrea. ESTAS PERSONAS QUE HAN ABANDONADO EL ÚNICO PLAN DE SALVACIÓN DEL ABBA (PADRE) A TRAVÉS DE SU HIJO YESHUA HAMASHIAJ, se están involucrando en LA ORTODOXIA EXTREMA, atándose a supersticiones como lecturas sobre El Zohar y La Cábala*, y tradiciones de hombres de las cuales Yeshua les decía:  “ustedes ponen cargas al pueblo que ni ustedes pueden llevar”, leer Hilel (Lucas) 11:46. ÉL VINO A DAR LA CORRECTA INTERPRETACIÓN DE LA TORAH ESCRITA Y LA TORAH ORAL, leer Mattityahu (Mateo) 5:17-20  El estar leyendo y practicando la ORTODOXIA EXTREMA y leyendo libros que niegan que Yeshua es El Mesías, burlándose de Él, y libros llenos de supersticiones como El Zohar y La Cábala, introducen a las personas a una esclavitud que El Adon (El Señor) no acepta, ni demanda.  Me gustaría mucho que saquen copias de este estudio y lo compartan con otros, ya que nosotros que SÍ CREEMOS QUE YESHUA ES EL HIJO DE DIOS, EL MESÍAS DE ISRAEL, que dio su vida por nosotros, y que El Abba (El Padre) le resucitó de entre los muertos y que está sentado a la diestra del Padre intercediendo por todos y volverá como Rey de reyes, Señor de señores y como Kohen HaGadol (El Sumo Sacerdote) según La Orden de MalkiTzedek, para gobernar por 1,000 años de paz en la Tierra, desde Ierushalaim (Jerusalén), donde estaremos TODOS los redimidos, DEBEMOS AFIRMAR LO QUE CREEMOS.

*Cábala:  <Cálculo supersticioso para adivinar una cosa.>  Extraído del Diccionario de la Lengua Española.  <Los peligros de la Cábala:  Hay muchos ejemplos de gente que perdió la cordura o fue dañado psicológicamente por estudiar Cábala de una manera inapropiada.  Muchos de estos individuos no eran completamente estables desde un comienzo, pero de todas maneras no hay dudas de que el estudio impropio de la Cábala contribuyó en cierta medida a su crisis psicológica.   El Zohar y la Cábala (Siglo 13):  El trabajo místico religioso llamado Zohar, que significa “esplendor”.  Los libros del Zohar y la literatura que esto originó, colectivamente se llama Cábala, que significa “recibido”.  El estudio de La Cábala está repleto de gnosticismo y suficiente material que se acerca al ocultismo para hacerla peligrosa.  Aún los mismos Cabalistas advierten a los laicos alejarse de esta literatura mística porque inevitablemente serán mal comprendidos y mal usados.  Podemos resumir lo dicho así:  el Zohar es un libro místico de importancia en el Judaísmo.  El Judaísmo extremo, el Zohar y La Cábala son un sincretismo religioso. Parte de su material se acerca peligrosamente al ocultismo, por lo tanto, es una fuente dudosa para aspectos teológicos.>  La Escritura nos advierte que lo secreto pertenece solamente a Él.  Leemos en Daniel 2:22, Versión Escrituras Unidad:  “Él revela las cosas profundas y secretas; conoce lo que hay en las tinieblas, y la Or (revelación, luz) mora con Él.”     “Los secretos del Señor son para los que le temen, y Él les dará a conocer su pacto.” Salmos 25:14, Versión Biblia Las Américas.

Para entender los sufrimientos que tuvo Yeshua Ha Mashiaj, es necesario comprender, que este Plan de su venida, ministerio, sufrimiento y muerte estaba registrado en las profecías de La Biblia, para ser más exactos desde la caída de Adán y Eva.  Esta caída hizo que El Eterno pusiera en marcha Su Majestuoso Plan de Salvación para el hombre y la mujer.  Este Plan incluía no sólo a judíos sino también a gentiles, PERO FUE EL PUEBLO DE ISRAEL EL DEPOSITARIO DE ESTE PLAN, Y DE ÉSTE PUEBLO VINO EL CORDERO QUE QUITARÍA EL PECADO DEL MUNDO.     En La Escritura dice en Yohanán (Juan) 4:21-22, Versión Hebraica del Código Real:  “Yeshua le dijo “Mujer, créeme, que viene un tiempo cuando ni en este monte ni en Ierushalaim (Jerusalén) serviréis al Padre.  Vosotros servís lo que no sabéis; nosotros servimos lo que sabemos, PORQUE LA SALVACIÓN VIENE DE LOS YEHUDIM (JUDÍOS)”. Era la muestra más grande de amor de Dios al hombre.  Como lo documenta Yohanán (Juan) 3:16, Versión Hebraica del Código Real  “Porque de tal manera amó Elohim (El Juez Supremo) a los hombres, que dio al MASHIAJ ÚNICO, para que todo aquél que tiene fe obediente (emunah) en él, no se pierda, más le sea concedido vivir eternamente en el mundo por venir.”

Una de las profecías más claras acerca del sufrimiento que tendría El Mashiaj, la encontramos en el libro del profeta Ishaiahu (Isaías) 53:3-6, Versión Escrituras Unidad:  “FUE DESPRECIADO Y HUMILLADO POR LOS HOMBRES, VARÓN DE DOLORES Y EXPERIMENTADO EN EL SUFRIMIENTO; VOLVIMOS DE ÉL NUESTRO ROSTRO, LO TRATAMOS CON DESPRECIO Y NO LO ESTIMAMOS.  CIERTAMENTE ÉL SUFRIÓ NUESTROS DOLORES, Y CARGÓ CON NUESTRAS ENFERMEDADES; CON TODO, NOSOTROS LO TUVIMOS POR AZOTADO, POR HERIDO DE ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO) Y HUMILLADO.  MAS ÉL MURIÓ POR NUESTRAS TRANSGRESIONES, FUE AFLIGIDO A CAUSA DE NUESTRAS INIQUIDADES; EL CASTIGO POR NUESTRO SHALOM (PAZ) ÉL LO RECIBIÓ, Y POR SUS HERIDAS FUIMOS SANADOS.  TODOS NOSOTROS COMO OVEJAS NOS DESCARRIAMOS, CADA CUAL SIGUIÓ SU PROPIO CAMINO; MAS YHVH HA HECHO CAER SOBRE ÉL LAS TRANSGRESIONES DE TODOS NOSOTROS.”

Por los pasajes anteriores, podemos entender que la razón del sufrimiento de Yeshua fuimos nosotros mismos, por nuestras transgresiones, nuestros pecados, nuestras maldades, nos descarriamos como ovejas, cada cual haciendo su voluntad, escogiendo su camino, un camino opuesto a la voluntad del Señor.

La solución de El Eterno fue enviar el sustituto del hombre, el nuevo Adam, Yeshua El Mesías.  Alguien debía pagar por los pecados de la humanidad para redimirlos, alguien perfecto, santo y obediente, por ello fue preparado El Mashiaj desde antes de la fundación del mundo, para hacer la obra expiatoria.

Para tener un panorama más claro de lo que fue el sufrimiento, la agonía y luego la muerte de nuestro Adón (Señor) Yeshua, tenemos que conocer detalles que nos servirán para valorizar más el sacrificio que Él hizo por nosotros y en bien de toda la humanidad.

Comenzaremos haciendo un resumen de las últimas horas de Yeshua en este mundo como el siervo sufriente.  Debemos entender que Él se preparó toda su vida, es decir 33 años, para el momento de su muerte, para hacer perfecto su sacrificio, YA QUE ESTO ERA LA VOLUNTAD DE SU ABBA (PADRE). 

COMENCEMOS CON LOS ACONTECIMIENTOS MÁS SOBRESALIENTES DE LAS ÚLTIMAS HORAS

DE YESHUA 

PRIMERA ETAPA

Hilel (Lucas) 22:14, Versión Hebraica del Código Real:  “Y cuando llegó la hora, se reclinó a la mesa y los shaliajim (apóstoles) con él”.

Hilel (Lucas) 22:39, Versión Hebraica del Código Real:  “Y saliendo, se dirigió, según su costumbre, al monte de las Olivas; y lo siguieron también sus talmidim (discípulos)”.  Era el momento crucial de Yeshua y debía prepararse espiritualmente para la hora que se acercaba y para la cual había venido a este mundo, aunque sus discípulos aún no entendían esto.  Por eso les dijo que oraran para no caer en tentación.  ESTA TENTACIÓN ERA LA DE NEGAR A YESHUA, APARTARSE DE ÉL EN ESE MOMENTO QUE ERA LA HORA DE LAS TINIEBLAS.

SEGUNDA ETAPA

Yeshua en el Huerto de Getsemaní.  Los Evangelios nos dicen que Yeshua entrando en su tiempo de oración, pasada ya la media noche, comenzó su oración, como dice en Hilel (Lucas) 22:42-44, Versión Hebraica del Código Real:  “y postrado sobre sus rodillas, ofrecía Tefilah, diciendo:  Abba, si quieres, aparta esta copa de mí, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”

Este es el principio de lo que llamamos “LA ANGUSTIA O SUFRIMIENTO INTENSO DEL SEÑOR YESHUA ANTES DE SU MUERTE”, aún no había sido arrestado pero Él por Su Espíritu Profético sabía lo que vendría: su arresto y entrega por uno de los suyos A LAS AUTORIDADES JUDÍAS Y ROMANAS. 

Comenzó a sudar como gotas de sangre cuando estaba orando en el monte de Los Olivos, específicamente en el jardín del Getsemaní.

Esto no es un lenguaje figurativo, sino una realidad de lo que estaba pasando exactamente Yeshua.  Había entrado a una condición que los médicos llaman  “hematidrosis”.  No es muy común pero puede darse cuando hay un sufrimiento psicológico en la persona producido por un alto grado de estrés, ansiedad, desesperación, y depresión; Su corazón empezó a latir a un ritmo más acelerado, por la angustia que le esperaba.

Según los médicos, esto sucede porque la ansiedad severa provoca la secreción de químicos que rompen los vasos capilares en las glándulas sudoríficas.  Como resultado, hay una cantidad de sangrado en las glándulas y el sudor emana mezclado con sangre.  Todo esto provocó que la piel quedara extremadamente débil.

Su sistema nervioso estaba provocando una aceleración de su corazón y esto provocaría que sufriera una presión baja, sintiéndose desmayar.  Cuando Yeshua fue flagelado por el soldado romano al día siguiente, su piel ya estaba muy débil.  Esto le causó deshidratación.

Yeshua fue sometido a juicio la noche entera y fue llevado de Herodes a Pilato.  Este cansancio le debilitó aún más, ya que para ir del palacio de Herodes a la casa de Pilato, tenía que subir muchas gradas y caminar mucho.  En cada juicio, Yeshua había sido golpeado en su rostro y escupido, al responder QUE ERA EL HIJO DE DIOS, EL ENVIADO DEL CIELO.

TERCERA ETAPA

La tortura tal vez más brutal que un hombre podía padecer era la flagelación, el azotamiento.  Después de aquella noche, Yeshua fue llevado a La Fortaleza de Antonia, un lugar en alto, más específicamente El Pretorio, es decir, la sede pretoriana, la élite de los romanos.  Allí era el lugar del castigo de los reos.  Leemos en Mattityahu (Mateo) 27:27-28, Versión Hebraica del Código Real:  “Los soldados del procurador, tomaron a Yeshua y lo condujeron hasta dentro del Cuartel General de Pilato, reunieron a toda la compañía alrededor de Yeshua; y desnudándolo, lo cubrieron con un manto de color rojizo.”

El castigo a Yeshua comenzó como a las 9 de la mañana cuando le ataron a un poste cerca de la fuente donde bebían los caballos.  Era en una columna donde Yeshua fue atado, para comenzar así la dolorosa flagelación llevada a cabo por un romano; para ello, tuvieron que desvestir completamente a Yeshua, o sea le desnudaron, para humillarle y avergonzarlo.  Ya sin sus ropas comenzó su martirio.

Las flagelaciones romanas eran conocidas por ser terriblemente brutales.  Generalmente consistían de treinta y nueve latigazos.  El soldado era un hombre diestro en esto, que sabía dónde dar los latigazos, ya que no debía causarle muerte sino sólo sufrimiento, por lo tanto se cuidaba de no golpear la parte donde está el corazón, usaba un látigo con tiras de cuero trenzado con bolas de metal y hueso entretejidas.  Cuando el látigo golpeaba la carne, esas bolas provocaban moretones o contusiones, los cuales se abrían con los demás golpes.  Y el látigo también tenía pedazos de hueso afilados, los cuales cortaban la carne severamente, desgarrando la piel de Yeshua.  La flagelación era en todo el cuerpo.  Ésto provocó desgarraduras de la piel produciendo fuerte hemorragia y shock circulatorio por la pérdida de sangre e intensificó más el dolor.  Su espalda quedó tan desgarrada que la espina dorsal quedó expuesta debido a los cortes tan profundos.  Los latigazos iban desde los hombros pasando por la espalda, hasta las piernas, estómago, pecho, brazos.  Estos golpes afectaron sus riñones, columna, estómago, pulmones, etc.  Mientras continuaba la flagelación, las laceraciones rasgaban hasta los músculos y producían jirones temblorosos de carne sangrante.  Sus venas quedaron al descubierto y los mismos músculos, tendones y las entrañas quedaban abiertos y expuestos.  Según los médicos, para este entonces ya Yeshua podría haber perdido casi un litro y medio de sangre.  Yeshua experimentó un dolor tan grande que le llevó a una conmoción hipovolémica.  Hipo significa “bajo”,  vol se refiere a “volumen”, y émica significa “perdida de sangre”, por lo tanto, vino la conmoción hipovolémica, quiere decir que la persona sufre los efectos de la pérdida de una gran cantidad de sangre.

Esto causó en la persona de Yeshua los llamados 4 efectos inmediatos:

  1. El corazón se aceleró a casi 170 palpitaciones por minuto, para tratar de bombear sangre a todo su cuerpo.
  2. Baja la presión sanguínea, lo que provoca un desmayo casi para colapsar.
  3. Los riñones dejan de producir orina para mantener el volumen restante.
  4. Yeshua comenzó a sentirse sediento ya que el cuerpo ansiaba fluidos para reponer el volumen de sangre perdido.

Aparte de que fue desnudado completamente para avergonzarlo, su rostro fue escupido por los romanos, golpeado con una vara varias veces, estos golpes produjeron moretes en su rostro, ojos, boca, nariz, mejillas, espalda, brazos y piernas, a esto vino más desangrado y más debilitamiento, consecuencia de ello su rostro se hinchó, se desfiguró, su nariz sangraba de tanto golpe, por ello Él quedó desfigurado, le arrancaron pelos de su barba produciendo un fuerte dolor, le taparon sus ojos para golpearlo y que dijera quién le había golpeado, burlándose de Él.  Le quitaron su ropa y echaron suertes sobre la túnica, leer Hilel (Lucas) 23:34;  Yohanán (Juan) 19:23-24 y Salmos 22:18.  Le pusieron una corona de espinas, en son de burla.  Esta coronación con ramas de espino llamado “palariusaculcatus”, de las que abundan en muchos lugares, eran puntiagudas de dos centímetros de largo, que se hundieron en su cuero cabelludo alcanzando a los huesos del cráneo, esto trajo más desangrado, más dolor a Yeshua.  Por lo tanto, de su espalda, boca, nariz, cabeza, piernas se desangraba Yeshua, a la par que se hinchaba, y crecía el dolor en todo su cuerpo por tan dura tortura; para entonces, no sólo había perdido sangre, sino que también se había deshidratado considerablemente, lo más probable era que deseaba agua para tomar y así recobrar un poco sus fuerzas.

Camino a la ejecución, o sea a su muerte en el monte del Calvario, Yeshua se encontraba EN CONDICIÓN CRÍTICA médicamente hablando, desangrado, su rostro hinchado, deshidratado y sin poder dormir toda la noche, sólo había estado recibiendo golpes, burlas, pasó con frío y con hambre hasta la mañana.  En esa condición terrible, fue llevado al lugar preparado para su muerte.  Fue por el camino hacia el lugar de la ejecución en el Calvario, llevando el madero de forma horizontal.  Estos maderos por lo regular medían dos metros y medio, y pesaban casi 150 libras y se llamaban “patibullium”.  Yeshua tuvo que caminar largo camino para llegar al lugar final que sería el de su ejecución.

Durante todo el trayecto, Yeshua agotó todas sus fuerzas físicas hasta ya no poder más.  Finalmente, en el camino Yeshua se desplomó, ya había caído tres veces en camino al Gólgota, pero ya débil y sin fuerzas, ya no podía continuar, sus fuerzas se habían agotado por tanto dolor y sufrimiento, no sólo era el peso del madero sino de los pecados del mundo los que caían sobre Él.  Por ello, un soldado romano viendo que Yeshua ya no podía seguir, le ordenó a un hombre de entre la multitud, de apariencia fuerte llamado Shimón el Cirineo (que es de una parte del norte de África), que llevara el madero por Él.  Era un leve descanso mientras llegaban al lugar elegido para la ejecución, eran casi las 11 de la mañana y el sol calentaba con toda su fuerza de aquel mes de marzo.

CUARTA ETAPA

Cuando llegaron al lugar, se acercó el momento de proceder a la ejecución y lo peor aún faltaba para Yeshua, y era la muerte en el madero.  No a todos los criminales condenados los clavaban en el madero.  Muchos sólo eran amarrados, y era así como morían después de varios días.

Además, hay que mencionar la humillación que sufrió nuestro Adon (Señor) Yeshua por el desprecio y las burlas, cargando su propio madero por largo camino MIENTRAS LA MULTITUD (GENTE PAGADA POR LAS AUTORIDADES), le escupía el rostro y le tiraba piedras.  El madero que llevaba era sólo la parte horizontal, en el que más tarde le clavaron sus manos.

A Yeshua lo acostaron y clavaron sus manos en posición abierta en el madero.  Esta viga se llamaba patibulium, de madera de pino rústico.  Leer Tehilim (Salmos) 22:16-17.

El romano que tenía a cargo la ejecución debía de ser un hombre muy fuerte y diestro ya que sabía dónde clavar.  Al hacerlo, el clavo desgarraría el pie hasta que quedara finalmente incrustado en los huesos.  Esto crearía de inmediato un gran dolor.

Después de arreglárselas para exhalar, la persona que crucificaban podía relajarse y descender para inhalar otra bocanada de aire.  Nuevamente tendría que empujarse hacia arriba para exhalar, raspando su espalda ensangrentada y adolorida contra la madera áspera del madero en el que estaba clavado sin poderse mover.  Este proceso continuaba hasta que la persona ya no pudiera empujarse hacia arriba para respirar.  Faltando sus fuerzas la persona, entonces moría asfixiada por no poder respirar.  Yeshua aguantó esa situación por poco más de 3 horas.

Pero casi al final de su suplicio tuvo sed, y le ofrecieron beber vinagre.  Esto era como un suero que le daban a los presos para apaciguar el dolor.  A medida que Yeshua reducía el ritmo respiratorio, entró en lo que se denomina acidosis respiratoria:  el dióxido de carbono de la sangre se disuelve como ácido carbónico lo cual causa que aumente la acidez de la sangre.  Finalmente, eso le llevó a tener un pulso irregular.  De hecho al sentir que su corazón latía en forma errática, Yeshua para ese entonces se habría dado cuenta de que estaba a punto de morir, y es entonces que pudo decir:   “CONSUMADO ES” (Yohanán/Juan 19:30).  Otro discípulo nos narra en La Biblia, que dijo también:  “PADRE MÍO POR QUÉ ME HAS DESAMPARADO” (Mattityahu/Mateo) 27:46; y también dijo:  “PADRE, EN TUS MANOS ENCOMIENDO MI ESPÍRITU” (Hilel/Lucas 23:46), y luego murió por asfixia que le provocó un paro cardíaco.

Incluso antes de morir, la conmoción hipovolémica debe haber causado un ritmo cardíaco acelerado sostenido que debe haber contribuido al paro cardíaco, lo cual dio por resultado la acumulación de fluido en la membrana que rodea al corazón llamada efusión pericárdica, al igual que alrededor de los pulmones, llamada efusión pleural.

Los clavos que los romanos usaban eran de trece a dieciocho centímetros de largo, afilados hasta terminar en una punta aguda.  Se clavaban por las muñecas.  El clavo atravesaba el nervio mediano.  Ese es el nervio mayor que sale de la mano y quedaba triturado por el clavo que lo martillaba.  Este dolor es tan tremendo que Yeshua ha de haber gritado con cada martillazo que le daban en el nervio llamado cúbito, imagínense tomar un par de pinzas y presionar hasta triturar nuestro nervio.  Ese dolor es similar al que Yeshua experimentó.  Al romper ese tendón, y por tener sus muñecas clavadas, Yeshua fue obligado a forzar todos los músculos de su espalda para poder respirar, todo en el cuerpo de Yeshua era heridas, sangre y dolor.

El dolor era insoportable que literalmente no existen palabras para describirlo.  Se tuvo que inventar una nueva palabra llamada “excruciante”, que significa “de la cruz”, para describir semejante dolor.

Yeshua ya siendo clavado de manos y pies, fue colgado en el madero.  Cuando Yeshua fue alzado para unir el madero con el poste vertical se procedió a clavarle los pies.  Nuevamente, los nervios de los pies fueron triturados y eso debe haber causado un dolor similar al de las muñecas, más sangre se derramó, más angustia en su alma, más dolor en ese cuerpo adolorido y con más agonía.

En el madero pusieron una tablilla escrita con el delito por el cual se le ejecutaba.  ESTA ERA LA COSTUMBRE ROMANA.  En la tablilla pusieron:  “Yeshua Nazareno Rey de los Judíos”, en hebreo, latín y griego, para que todos lo entendieran.

Al momento de estar en posición vertical, sus brazos se estiraron intensamente, probablemente 15 centímetros de largo y ambos hombros debieron haberse dislocado (sólo tome en cuenta la gravedad para sacar su conclusión), lo que confirmaba lo escrito en Tehilim (Salmos) 22:16-18, Versión Escrituras Unidad:  “Me han rodeado los perros (hombres viciosos, chismosos); me ha cercado una turba de malhechores; y horadaron mis manos y mies pies.  Me dolían todos mis huesos; ellos me miraban y se regocijaban.  Se reparten mis ropas entre ellos, y sobre mi vestimenta echaron suertes.”  Una vez que la persona cuelga en posición vertical en el madero, es una muerte lenta y agonizante por asfixia.  La razón es que la presión ejercida en los músculos pone el pecho en la posición de inhalación.  Básicamente, para poder exhalar, el individuo debía apoyarse en sus pies (fijos con clavos al madero), para que la tensión de los músculos se alivie por un instante.

Los soldados quebraban las piernas de los hombres en el madero, utilizando para ello una lanza romana para despedazar los huesos de la parte inferior de las piernas.  Eso evitaba que la persona empujara hacia arriba con las piernas para poder respirar, así que la muerte le seguía en cuestión de minutos para que pronto muriera por la asfixia.

Vinieron los soldados y quebraron las piernas al primero y al otro que habían sido crucificados con Él.  Mas cuando vinieron a Yeshua, al verlo ya muerto, no le quebraron las piernas, cumpliéndose así La Escritura que dice:  ”No será quebrado hueso suyo”.  Yohanán (Juan) 19:36b, Versión Hebraica del Código Real.

Pero el soldado romano para confirmar la muerte de Yeshua, le atravesó el costado con una lanza, por lo tanto, cuando el soldado sacó la lanza, al instante salió sangre y agua, tal como lo describe uno de los testigos oculares, en su Evangelio (Yohanán/Juan 19:33-35).  Podemos imaginarnos cómo estaba el rostro de Yeshua y el resto de su cuerpo, completamente pálido, ese es el rostro de una persona que ya no tiene sangre, la sangre que tenía era la de sus heridas, sangre seca, mezclada con sudor y los líquidos corporales que saca el cuerpo.  Así quedó el rostro y cuerpo de Yeshua, después de su muerte.

En la carta de Rav Shaul a los creyentes en Italia (Romanos) 5:7-11, según Versión Hebraica del Código Real, describe:  “Ciertamente, es raro que alguno de su vida por un justo; pero es probable que alguno esté dispuesto a morir por el que vive haciendo el bien.  MAS DIOS MUESTRA SU AMOR MÁS ÍNTIMO HACIA NOSOTROS, EN QUE SIENDO CULPABLES, MASHIAJ MURIÓ REPRESENTÁNDONOS.   Pues mucho más, habiendo sido declarados justos mediante su alma, por Él, seremos salvos de la ira.  PORQUE SI SIENDO ENEMIGOS, FUIMOS RECONCILIADOS CON DIOS POR LA MUERTE DE SU AMADO, mucho más, estando ahora en paz con él, tendremos, por su vida, una parte en el mundo por venir.  Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Adón, Yeshua El Mashiaj, por el cual disfrutamos ahora de Su unión íntima.”

Con su muerte nos dio la vida, la vida eterna, y sabemos que esta vida debe ser para anunciar lo que Él hizo, proclamar su amor a todas las personas, por todos los medios a nuestro alcance, Y AL MISMO TIEMPO PREPARARNOS, CONSAGRARNOS, ESPERÁNDOLE EN SU REGRESO COMO LO PROMETIÓ.  Esta es nuestra tarea y esta es nuestra única esperanza.

YESHUA VINO COMO EL SIERVO SUFRIENTE que nos habla el profeta Ishaiahu (Isaías), y así cumplió su misión, PERO PRONTO VOLVERÁ COMO EL MASHIAJ BEN DAVID (El Mesías hijo de David), a reinar sobre el trono que le fue prometido por Su Abba (Padre) y lo hará por mil años, para luego entregar el reino a su Abba Celestial.

QUÉ TRISTE EL QUE CONOCIENDO A YESHUA COMO EL MESÍAS, EL HIJO DE ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO) Y NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR, LO NIEGA.  EN 2 TIMOTEO 2:12, VERSIÓN ESCRITURAS UNIDAD, LEEMOS:  “SI RESISTIMOS, TAMBIÉN CON ÉL REINAREMOS; SI LE NEGAMOS, ÉL TAMBIÉN NOS NEGARÁ.”

Leemos en Mattityahu (Mateo) 7:21, Versión Hebraica del Código Real: “No todo el que me repite continuamente “Adoní, Adoní” (Mi Señor, Mi Señor), entrará en el Reino de los cielos, sino los que han tomado la decisión de vivir cada día haciendo lo que agrada a mi Padre que está en los cielos.”

Se lee en Mattityahu (Mateo) 10:32-33, Versión Hebraica del Código Real:  “A cualquiera pues que me reconozca como su Mashiaj delante de los hombres, Yo también le reconoceré como mi discípulo delante de mi Padre que está en los cielos.  Mas a todo el que definitivamente ME NIEGUE COMO SU MASHIAJ delante de los hombres, Yo también le desconoceré delante de mi Padre que está en los cielos.”

En Yohanán (Juan) 15:22-23, Versión Hebraica del Código Real, leemos:  “Si no hubiera venido y les hubiera hablado, no serían responsables de su pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado de corrupción.  EL QUE ME ABORRECE, TAMBIÉN A MI PADRE ABORRECE.

Leemos en Hilel (Lucas) 12:9, Versión Hebraica del Código Real:  “Pero el que habiéndome conocido diga luego que Yo no soy su Mashiaj, NEGÁNDOME, Yo también lo desconoceré delante de los malájim (ángeles) de HaShem.”

Está escrito en 2 Timoteo 2:8, Versión Hebraica del Código Real:  “Acuérdate de Yeshua El Mashiaj, descendiente de David, resucitado de los muertos conforme a mi mensaje de redención”

En Hechos 4:12, Versión Hebraica del Código Real, dice:  “Y en ningún otro se encuentra la salvación, porque no hay otra persona con autoridad similar bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos obtener la redención.”

En Yohanán (Juan) 15:5, Versión Hebraica del Código Real, describe:  “Yo Soy el vino, vosotros las ramas de la vid.  El que se mantiene íntimamente unido a mí y Yo a él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”  Leer Yohanán (Juan) 15:1-27.

Dice en Tehilim (Salmos) 2:12, Versión Escrituras Unidad:  “Besen al Hijo, no sea que se enoje, y se pierdan de su camino; cuando súbitamente se encienda su furia.  Bendecidos los que confían en Él.”

El Mesías Yeshua ejecuta la ira del Eterno.  El vino la primera vez como CORDERO DE ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO), pero la segunda vez vendrá como EL LEÓN DE JUDÁ.

“Y en el vestido y en el talit que le cae sobre su muslo tiene este nombre escrito:  Rey de reyes y Adón de señores.”  Visiones de YHVH (Apocalipsis) 19:16, Versión Hebraica del Código Real.

“¡Ven pronto Adón Yeshua!  La buena intención de Yeshua nuestro Adón, sea con todos los escogidos.”  Visiones de YHVH (Apocalipsis) 22:21, Versión Hebraica del Código Real.