Sed Santos, porque Yo soy Santo

Porque Yo Soy YHVH Su Elohim (EL Juez Supremo).  Por eso se han de purificar, y serán kadoshim (santos, apartados), porque Yo Soy Kadosh (Santo). Por lo cual NO CONTAMINARÁN SUS ALMAS CON NINGÚN ANIMAL DE LOS QUE SE ARRASTRAN SOBRE EL SUELO.  Porque Yo Soy YHVH, que les hice subir de eretz de Mitzraim (tierra de Egipto), para ser Su Elohim.  Serán, pues, kadoshim, porque Yo Soy Kadosh.

Vaikrá (Levítico) 11:44-45, Versión Escrituras Unidad

¿En qué consiste La Santidad?

La santidad consiste en ser diferente. EL ETERNO ES HA KADOSH (EL SANTO), EN EL SENTIDO DE SER DIFERENTE, APARTADO DE TODA COSA CREADA.  Él está fuera de la creación, pero no significa que no pueda dirigir y manifestarse dentro y por medio de la creación. Su santidad es lo más destacado en cuanto a su relación con las cosas que Él ha creado. ÉL NO ES CREADO, ES APARTADO, SEPARADO DE LO CREADO, ES DIFERENTE, ES HA KADOSH (EL SANTO).

Y de la misma manera como El Eterno es santo en cuanto a lo creado, Él desea que el pueblo de Israel, también sea santo EN CUANTO A LA RELACION CON LO CREADO. Por eso aprendemos en este capítulo que los hijos de Israel tienen que abstenerse de comer y tocar los cadáveres de ciertos animales que producen impureza ritual. De esa manera se vuelven santos en dos aspectos, se separan de los animales que producen impureza ritual y SE SEPARAN DE LAS COSTUMBRES DE LAS DEMÁS NACIONES.  ASI SU CONDUCTA SE VUELVE SANTA, DIFERENTE, SEPARADA.

Hay muchas más áreas de la vida humana que El Eterno ha establecido como medios para la santificación del hombre. TODAS SUS LEYES (LA TORAH), FUERON DADAS A TRAVÉS DE MOSHÉ (MOISÉS) PARA SANTIFICAR A SU PUEBLO.  LOS MANDAMIENTOS SANTIFICAN, nos hacen separados de la conducta pecaminosa y nos acercan al Eterno.

1.-  En Vaikrá (Levítico) 11:45, Versión Escrituras Unidad, dice:  “Porque Yo Soy YHVH, que les hice subir de eretz de Mitzraim (tierra de Egipto), para ser Su Elohim (El Juez Supremo).  Serán, pues, kadoshim (santos, apartados), porque Yo Soy Kadosh (Santo).”  El texto hebreo dice que El Eterno hizo subir de Mitzraim (Egipto) a los hijos de Israel, y esto escrito no sucedió solamente en el pasado, sino sucede en el presente.  POR MEDIO DE NUESTRA OBEDIENCIA A LOS MANDAMIENTOS DEJAMOS DE VIVIR COMO VIVÍAMOS EN “MITZRAIM”,  figura del sistema corrupto del mundo donde nos movíamos y hacíamos lo prohibido por El Eterno a través de Sus Leyes (La Torah).  Involucrados en religiones paganas, probando de los vicios, incluyendo licor, leyendo lecturas incorrectas, viendo pornografía, muchos con un sexo inmoral dentro del matrimonio donde mancillaban su lecho, muchos hablando con un vocabulario vulgar, etc.  Comiendo toda clase de cosas que producían abominación en nuestras almas.  ¡GRACIAS A LA TORAH (LEY, INSTRUCCIÓN), Y A LA RUAJ HAKODESH (EL ESPÍRITU SANTO), QUE NOS MOTIVA PARA PODERNOS SALIR DE LA ESCLAVITUD DEL SISTEMA CORRUPTO DEL MUNDO, FIGURA DE “EGIPTO” y hacer caso a las reglas del Kashrut escritas en Vaikrá (Levítico), capítulo 11, para ser un pueblo santo, apartado para El Eterno, nuestro Abba (Padre)!   El Adón (Señor) nos advierte en Mishlei (Proverbios) 22:3, Versión Biblia de Referencia Thompson:  “El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y reciben el daño”;  y a los necios les dice en Yaakov (Santiago) 4:4-5, Versión Hebraica del Código Real:  “¡Gente adúltera!  ¿No sabéis que el amor a lo mundano, enemistad de Dios es?  Cualquiera, pues, que quiera ser amigo de lo mundano, se constituye enemigo de Dios.  ¿O pensáis que La Escritura enseña en vano que La Rúaj (El Espíritu) que Él puso en nosotros nos busca celosamente?”  En la Segunda Epístola del Apóstol Pablo a los Corintios 6:14-18, Versión Hebraica del Código Real, leemos:  “No os unáis en yugo desigual con incrédulos; porque ¿qué compañerismo hay entre la justicia e injusticia?  ¿Y qué comunión hay de la luz con las tinieblas?  ¿Y qué arreglo de Mashiaj con Belyaal?  ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?  ¿Y qué acuerdo hay entre el Templo de Dios y los ídolos?  Porque somos el Templo del Dios Viviente, como Dios dijo:  Habitaré y andaré entre ellos, y seré Su Dios,  y ellos serán mi pueblo.  Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice YHVH,  y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice YHVH Todopoderoso.”

2.-  Hay 613 Mandamientos ordenados en La Torah, de los cuales 365 son negativos (no harás) y de los positivos (harás) son 248, de todos los 613 Mandamientos obedece el creyente solo los que le apliquen.  Recordemos que La Torah (Ley, Instrucción), es La Constitución de Israel Y QUE YESHUA EL MESIAS ES LA TORAH VIVIENTE y que Él nunca se salió de lo ordenado por Su Abba (Padre), leer Mattityahu (Mateo) 5:17-20. Recordemos que muchos de Los Mandamientos no se aplican hoy pues no hay Templo en Ierushalaim (Jerusalén). Entre estos Mandamientos vigentes mencionaré los que tienen que ver con las reglas de Kashrut.

153.  Precepto de examinar a los animales para descubrir si poseen las características que los vuelven kasher, Vaikrá (Levítico) 11: 2-3
154.  Prohibición de comer un animal que no es kasher, Vaikrá (Levítico) 11:4-7
155.  Precepto de examinar a los peces para ver si poseen las características que los vuelven  kasher, Vaikrá (Levítico) 11:9
156.  Prohibición de comer peces que no son kasher, Vaikrá (Levítico) 11:11
157.  Prohibición  de comer aves que no son kasher, Vaikrá (Levítico) 11:13
158.  Precepto de examinar a las langostas (no se refiere a langostas del mar sino a                animales del campo; las cuales comía Yohanán (Juan) el Inmersor, Mattityahu   (Mateo)  3:4,  para  ver  si  poseen  las  características  que  las  vuelven  kasher,   Vaikrá (Levítico) 11:21
159.  Precepto de la impureza (Tuná) de las ocho criaturas rastreras (shérets) descritas por La Torah, Vaikrá (Levítico) 11:29
160.  Precepto de cuidarse de las bebidas o alimentos impuros (tamé), Vaikrá (Levítico) 11:34.
161.  Precepto del animal sin degollar (nevelá), Vaikrá (Levítico) 11:39.
162.  Prohibición de comer cualquier criatura rastrera (shérets), Vaikrá (Levítico) 11:41.
163.  Prohibición de comer insectos minúsculos de granos y frutas, Vaikrá (Levítico) 11:42.
164.  Prohibición de comer criaturas impuras que pululan en el agua, Vaikrá (Levítico) 11:43.
165.  Prohibición de comer insectos que hayan surgido a causa del deterioro o pudrición de alimentos u objetos, Vaikrá (Levítico) 11:44.

La Santificación por medio DE LA OBEDIENCIA A LOS MANDAMIENTOS no sólo produce un acercamiento al Eterno sino también crea en el pueblo santo un reflejo del Santo en este mundo. Con otras palabras, CUANTO MÁS FIELES SEAMOS A LA HORA DE CUMPLIR LOS MANDAMIENTOS  QUE NOS APLIQUEN, MÁS CERCA DEL ETERNO VAMOS A ESTAR Y MÁS VAMOS A REFLEJAR SU SANTIDAD EN ESTE MUNDO. Por eso, cuando oramos “santificado sea Tu Nombre” estamos expresando nuestro deseo de cumplir el fin (el propósito) de Los Mandamientos, el cual es que El Eterno sea santificado en este mundo por medio de nosotros. Cuando nosotros deseamos ser santos en toda nuestra manera de vivir, El Nombre del Eterno es santificado en este mundo.

“COMO HIJOS OBEDIENTES, NO ACEPTÉIS SEGUIR VIVIENDO VUESTRA VIDA ESCLAVOS DEL YÉTZER HARÁ (LA MALA INCLINACIÓN), ESAS VIEJAS PASIONES QUE ANTES TENÍAIS ESTANDO EN VUESTRA IGNORANCIA, SINO, CONFORMÁNDOOS AL EJEMPLO DEL QUE OS LLAMÓ Y QUE ES KADOSH (SANTO), SED TAMBIEN VOSOTROS KADOSHIM (SANTOS) EN TODA VUESTRA MANERA DE VIVIR, PORQUE ESCRITO ESTÁ EN LA TORAH:  “SED KADOSHIM (SANTOS) COMO YO SOY KADOSH (SANTO)”. Carta de Kefa (Pedro) a los Yehudim (Judíos) 1:14-16, Versión Hebraica del Código Real.