Nuestro cuerpo es Templo donde mora La Ruaj HaKodesh (El Espíritu Santo)

 “¿No sabéis que sois Templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es Templo de la Ruaj HaKodesh (Presencia Divina o Espíritu de Santidad), la cual está en vosotros, la cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?  Porque fuisteis comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo.”

Primera Epístola del Apóstol Pablo a los Corintios, Versión Hebraica del Código Real, 3:16 y 6:19-20

Leemos en Primera Epístola del Apóstol Pablo a los Corintios, Versión Hebraica del Código Real, 3:16 y 6:19-20: “¿No sabéis que sois Templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es Templo de la Ruaj HaKodesh (Presencia Divina o Espíritu de Santidad), la cual está en vosotros, la cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?  Porque fuisteis comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo.”

EL CUERPO ES EL ATRIO DEL TEMPLO HUMANO.  Esto nos enseña que tenemos la obligación de hacer una división entre lo santo y lo profano en relación con nuestros cuerpos. Los cuerpos de los creyentes deben ser guardados de toda clase de impurezas y pecados que hay en el sistema corrupto del mundo.

Cuidemos nuestro cuerpo para que no entre en él cosa que no sea digna de un templo santo del Eterno. Los ojos, los oídos, la boca, la nariz y OTRAS PARTES DE NUESTRO CUERPO DEBEN SER PROTEGIDAS CONTRA EL PECADO Y LA IMPUREZA SEXUAL.

 “¡Gente adúltera!  ¿No sabéis que el amor a lo mundano, enemistad de Dios es?  Cualquiera, pues, que quiera ser amigo de lo mundano, se constituye enemigo de Dios.  ¿O pensáis que la Escritura enseña en vano que la Rúaj que él puso en nosotros nos busca celosamente?” Yaakov (Santiago) 4:4-5, Versión Hebraica del Código Real.

En la Carta de Rav Shaul a los creyentes en Italia (Romanos) 1:24-29, 32 Versión Hebraica del Código Real, leemos:  “Por lo cual también Dios permitió que fueran presa de la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que DESHONRARON ENTRE SÍ SUS PROPIOS CUERPOS, y por empecinarse en cambiar la verdad de Dios por la mentira, no hicieron mas que honrar y dar culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.  Amén.  Por esto Dios permitió que fuesen atrapados en pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron EL USO NATURAL POR EL QUE ES CONTRA NATURALEZA, y de igual modo también los hombres, ABANDONANDO SU RELACIÓN SEXUAL NATURAL CON LA MUJER, SE ENCENDIERON EN SU LASCIVIA UNOS CON OTROS;  cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución resultante de su extravío.  Y como ellos decidieron ignorar a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, perversidad sexual, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidio, contienda, engaño, malignidad” 32: “quienes habiendo entendido el veredicto de Dios, que los que practican tales cosas son reos de muerte, no sólo las hacen, sino que también apoyan a los que las practican.”

LAS MUJERES CREYENTES DEBEN VESTIR SUS CUERPOS DE MANERA DIGNA, no exponiéndolos de manera provocativa. Los ojos del hombre son sensibles y fácilmente provocados por los cuerpos de las mujeres. Por eso la mujer tiene que cubrir sus miembros de manera digna y no usar ropa apretada para no exponerse y despertar sentimientos pecaminosos en los varones; por eso es peligroso el contacto físico que se ve en los bailes de parejas.  Se debe evitar el contacto físico entre hombres y mujeres para no causar provocaciones.

Es saludable lavarse las manos antes de comer y después de toda visita al baño. Comer una dieta sana según lo indicado en Las Escrituras (Vaikrá/Levítico 11).  Beber mucha agua. Dormir entre seis y ocho horas cada noche. Hacer ejercicios físicos (ejemplo, caminar), para mantener la vitalidad. CAMINAR EN LOS LUGARES SEGUROS DONDE NO HAY PELIGRO PARA SER DAÑADOS.  Seguir las normas del tráfico para no salirse de las leyes y para no provocar accidentes y aún daño al cuerpo.  Hacer todas las demás precauciones necesarias para cuidar nuestro cuerpo y ASÍ MANTENER SANO EL TEMPLO DEL ETERNO, el cual somos nosotros.

Leemos en Irmiahu (Jeremías) 7:4-7, Versión Escrituras Unidad:  “No pongan su confianza en las palabras mentirosas de los que les dicen: Hejal (Congregación, Asamblea) de YHVH, Hejal de YHVH, Hejal de YHVH es este. Ustedes son el Hejal (Congregación) de YHVH SI CORRIGEN SUS CAMINOS Y SUS OBRAS; si hacen lo recto entre el hombre y su prójimo, si no defraudan y oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni derraman sangre inocente en esta eretz (tierra), y si no siguen a otros dioses para hacerse daño, entonces haré que habiten en este lugar, eretz (tierra) que di a sus padres desde el Olam (Eternidad) y hasta el Olam”.

¡El seguir la idolatría y religiones falsas es ADULTERIO CONTRA EL BORÉ (EL CREADOR) DEL UNIVERSO! NO OLVIDEMOS QUE NUESTRO CUERPO ES TEMPLO DONDE MORA LA RUAJ HAKODESH (El ESPÍRITU SANTO), Y NO DEBEMOS OFENDER A NUESTRO ABBA (PADRE CELESTIAL).  ASISTIENDO A LUGARES RELIGIOSOS LLENOS DE IDOLATRÍA.

“NO TE POSTRARÁS ANTE OTROS DIOSES PORQUE YHVH ES CELOSO DE SU NOMBRE.  ES “EL” KANA (ELOHIM CELOSO)”.

Shemot (Éxodo) 34:14, Versión Escrituras Unidad