Normas a seguir para el Creyente en Yeshua

EL CERDO, que aunque tiene la pezuña partida en dos, no rumia lo que ha comido, SERÁ INMUNDO PARA USTEDES

Vaikrá (Levítico) 11:7, Versión Escrituras Unidad.

Leer Vaikrá (Levítico) 11:1-47

Y serán para mí, kadoshim (santos, apartados), porque Yo YHVH Soy Kadosh (Santo), y los he escogido de entre los pueblos para que sean míos.  Vaikrá (Levítico) 20:26, Versión Escrituras Unidad

¿Pueden los hijos de Noaj (gentiles) comer de todo?

El mundo está dividido EN DOS GRUPOS DE PERSONAS:  EL PRIMER GRUPO son los hijos de Israel (Las 12 Tribus) y todo aquel que ha aceptado a Yeshua como su Salvador y El Mesías de Israel, ES ISRAELITA pues ha sido injertado en El Olivo Natural, figura de Israel; y EL SEGUNDO GRUPO es el resto de personas identificadas como los hijos de Noaj (Noé), TAMBIÉN LLAMADOS GENTILES, NACIONES (sin Torah, paganos).  Leer Romanos 2:14.

Todo aquel que ha aceptado a Yeshua como su Salvador y El Mesías de Israel, es israelita pues ha sido injertado en El Olivo Natural, figura de Israel, según leemos en Carta de Rav Shaul a los creyentes en Italia (Romanos) 11:17-24, Versión Hebraica del Código Real:  “Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado entre ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del Olivo Natural (Israel), no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.  Pero levantarás una objeción:  “Las ramas fueron desgajadas para que yo fuese injertado”.  Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por emunah (fe obediente), pues quedaste plantado.  No te enorgullezcas, sino teme.  Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.  Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero bondad contigo, si permaneces en bondad; de otra manera tú también serás cortado.  Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.  Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en El Buen Olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio Olivo?”  Leer Efesios capítulo 2.

Para los hijos de Israel hay una dieta estricta en las comidas la cual no tienen que llevar los hijos de Noaj (gentiles).  Aunque Noaj sabía bien cuáles eran los animales limpios e impuros para El Eterno.  Leemos en Bereshit (Génesis) 7:2,8, Versión Escrituras Unidad:  “Toma contigo de los animales limpios siete de cada especie, machos y hembras; y de los no limpios, tomarás dos de cada especie, macho y hembra.  También entraron con Noaj en el arca, de los animales limpios y de los no limpios, de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre adamah (la Tierra)”.  En la ley que él y sus hijos recibieron no hay ninguna diferencia entre animales permitidos y prohibidos, según leemos en Bereshit (Génesis) 9:3, Versión Escrituras Unidad:  “Todo lo que se mueve y tiene vida les será para comer, y también les he dado toda planta verde”.  Obviamente está permitido a un hijo de Noaj comer de todos los animales sin que sea considerado una desobediencia, aunque por salud deberían evitar comer esos animales prohibidos por El Eterno.

SIN EMBARGO, EL PUEBLO DE ISRAEL FUE LLAMADO A SER UNA NACIÓN SACERDOTAL PARA EL ETERNO y por eso tiene la obligación de separarse de lo prohibido por Elohim (El Juez Supremo), como por ejemplo:  No comer los animales que producen impureza.  Leemos en Vaikrá (Levítico) 20:25, Versión Escrituras Unidad:  “Harán, pues, diferencia entre animal limpio e inmundo, y entre aves limpias e inmundas.  No contaminen sus almas con esos animales, ni con las aves, ni con ningún animal que se arrastra por el suelo, animales que les he señalado como inmundos.”  YHVH Elohim (YHVH El Juez Supremo), hizo TODO bueno en Su tiempo para lo que iba a servir.  Por ejemplo, el buitre es bueno para YHVH pues limpia lo sucio, pero no es para comer.

Un hijo de Israel que come un animal impuro se vuelve ritualmente impuro, en hebreo “tamé”, y si come animales abominables se vuelve también abominable para El Eterno, como está escrito en Vaikrá (Levítico) 11:43-44, Versión Escrituras Unidad: “No hagan ABOMINABLES sus almas con ninguna clase de animales que se arrastran.  No se harán INMUNDOS con ellos, ni se contaminarán por ellos.  PORQUE YO SOY YHVH SU ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO).  Por eso se han de purificar, y serán kadoshim (santos, apartados), porque Yo Soy Kadosh (Santo).  Por lo cual no contaminarán sus nafshot (almas, personas, vidas) con ningún animal de los que se arrastran sobre el suelo.”

Leemos en Ishaiahu (Isaías) 66:17, Versión Escrituras Unidad:  “Quienes se purifican y se limpian para ir a los huertos, tras uno que está en medio comiendo carne de cerdo, de animales inmundos y de ratón, SERÁN CONSUMIDOS, dice YHVH.”

La Presencia del Eterno en medio de los hijos de Israel exigía una dieta más estricta para que El Mishkan (El Tabernáculo), no fuera contaminado por ellos a la hora de entrar en él (Vaikrá/Levítico 7:21).

Los hijos de Noaj (gentiles, paganos), no tienen LA MISMA cercanía al Eterno mientras que no opten por convertirse, aceptando El Único Plan de Salvación que es a través de su Hijo Yeshua El Mesías, El Cordero de Dios que quita los pecados del mundo.   Los hijos de Israel, tanto judíos y ex-gentiles, pues ya aceptaron El Único Plan de Salvación, son los que están cerca y los hijos de Noaj están lejos aunque El Eterno ama Su creación y desea que todos sean salvos.  Leemos en la Epístola del Apóstol Pablo a los Efesios 2:17, Versión Hebraica del Código Real:  “Y vino y anunció las buenas noticias de shalom (paz) a vosotros que estabais lejos, y shalom (paz) a los que estaban cerca”

Las 7 Leyes de Noaj (preceptos para las naciones), son las siguientes:

  1. No adorar falsas deidades. (Idolatría).
  2. No blasfemar.
  3. No asesinar.
  4. No robar.
  5. No mantener relaciones sexuales ilícitas.
  6. No comer carne de animal con vida (se sobreentiende ni la sangre).
  7. Promover el juicio y la justicia en el lugar de residencia.

Entonces ¿pueden los hijos de Noaj (gentiles, paganos) comer animales que no son limpios?  La respuesta sería que sí les está permitido.  LAS NORMAS DE ESTE CAPÍTULO SÓLO SON PARA LOS HIJOS DE ISRAEL, como está escrito “para vosotros”.

IMPORTANTE ES QUE LOS JUDÍOS que han aceptado a Yeshua como El Mesías de Israel NO DEBEN seguir las halajas (tradiciones de la Religión Rabínica:  Ortodoxos y Ultraortodoxos), que les ponen cargas humanas, separándoles de La Torah y renunciando a reconocer que Yeshua es El Mesías anunciado en La Tanaj (La Torah, Profetas y Escritos) y en El Código Real o Brit Hadasha (llamado incorrectamente “Nuevo Testamento*”).  Yeshua advierte a Israel a tener mucho cuidado con la interpretación de La Torah, leemos en Mattityahu (Mateo) 23:1-4, Versión Hebraica del Código Real:  “Entonces habló Yeshua a la multitud de judíos reunidos y a sus talmidim (discípulos), diciendo:  En la silla de Moshé (Moisés) se sientan los perushim (fariseos) y los soferim (escribas).  Todo cuanto Moshé ha dicho, guardadlo y hacedlo, pero las interpretaciones que ellos hacen de esos Mandamientos, no las sigáis ni tampoco imitéis sus obras, porque ellos dicen mucho y no hacen nada, pues declaran permitidas muchas cosas que son una carga imposible de llevar sobre los hombros del pueblo mientras que ellos mismos ni con un dedo tienen la intención de guardarlas.”  Leer el Capítulo 23 completo de Mattityahu (Mateo).

*Marción, fue el primer hombre que se atrevió a llamar a La Escritura hebrea (que en hebreo se llama La Tanáj y que consta de La Torah, Profetas y Escritos), “EL ANTIGUO TESTAMENTO”.  Lo llamó incorrectamente “Antiguo Testamento” porque pensaba que su contenido ya no tenía aplicación para los creyentes en Jesús (Yeshua El Mesías), y que había sido reemplazado por El Nuevo Testamento.  Dijo que era un libro antiguo que pertenecía solamente a los judíos y que carecía de vigencia para los cristianos.  Marción enseñó que en el “Antiguo Testamento” (La Tanáj) no había gracia, y que la gracia aparece por primera vez en el Nuevo Testamento (llamado correctamente Código Real).  Según sus enseñanzas, el Dios del “Antiguo Testamento” era un Dios de juicio y condenación, pero el Dios del “Nuevo Testamento” es un Dios de gracia y amor.  Aunque algunos líderes de la Iglesia Romana señalaron a Marción como un hereje, el rechazo de Las Escrituras que él esparció echó raíz y prosperó como necia maleza.  Años más tarde, con fines políticos, el Emperador romano Constantino, rechaza La Tanaj diciendo por medio de los credos que impuso:

“Renuncio a todas las costumbres, ritos, leyes, panes sin levadura,

fiestas de los corderos de los hebreos, sacrificios, oraciones,

purificaciones, santificaciones… observaciones, sinagogas y a las

comidas y a las bebidas de los hebreos…

Acepto todas las costumbres, ritos, leyes, fiestas y sacrificios

romanos… santificaciones por medio del Pontífice Máximo (el sumo

sacerdote de Roma)… acepto absolutamente todo lo que es romano,

toda ley nueva, rito y costumbre de Roma, la nueva religión romana.”

(Los del Caminos, Haim Levi, cita Stefano Assemaní, Acta Sactorum Martyrum

Orientallum at Occidentallum, Vol 1.Roma 1748, pág. 105).

Los escritos de “san” Agustín, Juan Crisóstomo, y muchos otros líderes cristianos confirmaron y cimentaron el rechazo y reemplazo de Las Escrituras.  El rechazo de Las Escrituras llegó a tal punto que las autoridades de la Iglesia romana prohibieron terminantemente que alguien poseyera una Biblia.

Tanto judíos creyentes en Yeshua y creyentes exgentiles (ya injertados en el Olivo Natural), debemos celebrar Las Fiestas dadas por El Eterno a Su pueblo, incluyendo El Shabat, Y NO COMER COMIDAS PROHIBIDAS POR EL ETERNO, como puedes leer en Vaikrá (Levítico) capítulo 11.

Respondió Yahshua y le dijo:  “Si alguno me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él; y haremos morada con él.  El que no me ama, no guarda mis palabras; Y LA PALABRA QUE OÍS, NO ES INVENTADA POR MÍ, SINO QUE VIENE DEL PADRE QUE ME ENVIÓ.  Estas cosas os he hablado estando con vosotros.  Mas El Manajén (El Consolador), La Divina Presencia que santifica, la que enviará El Padre por mis méritos, ella os enseñará todas las cosas y os recordará lo que os dije.  Shalom (Paz) os dejo, y mi Shalom os imparto.  Yo os lo doy, no como esta edad presente lo concibe.  No se confunda vuestro corazón ni tenga miedo.  Oísteis que os dije:  Me voy y vuelvo a vosotros.  Si me amarais, os llenaríais de simjá (gozo) de que voy al Padre, PORQUE EL PADRE MAYOR ES QUE YO.”  Yohanán (Juan) 14:23-28, Versión Hebraica del Código Real.