Todo lo que fue ordenado por El Elohim (El Juez Supremo), debe cumplirse

“No añadirás ni quitarás a la palabra que les mando, sino que retendrás Los Mandamientos de YHVH su Elohim (El Juez Supremo), que Yo les mando”.

Debarim (Deuteronomio) 4:2, Versión Escrituras Unidad

Leer Debarim (Deuteronomio) 1:1

Debarim (Deuteronomio) SIGNIFICA:  “PALABRAS”.  Al mismo tiempo es el nombre del quinto libro de La Torah (Instrucción, Ley) dada por El Eterno a través del Legislador Moshé (Moisés).  Si decimos solamente “PALABRAS”, no hacemos justicia al texto.  Pensemos un momento en lo que realmente contiene el quinto libro dado por El Eterno a través de Moshé.  El Libro de Debarim (Deuteronomio), es en realidad una REPETICIÓN de los demás Libros de La Torah y por ello el quinto libro, Debarim, es llamado también Mishné Torah (Repetición de La Torah), que fue traducido al griego como:  DEUTERONOMIO, es decir Segunda Ley.  Esto se refleja en la forma del lenguaje usado en Los Libros Shemot (Éxodo), Vaikrá (Levítico), y Bamidbar (Números), en los cuales estamos acostumbrados a oír la fórmula sagrada:  “El Eterno LE DIJO a Moshé…”; pero en el libro de Debarim (Deuteronomio), una nueva fórmula sagrada es introducida:  “En ese tiempo El Eterno ME DIJO…”, etc.

El Libro de Debarim (Deuteronomio), nos presenta un lado de LA REVELACIÓN que no sabríamos sin él, esto es, cómo El Eterno usa SUS AGENTES para transmitirnos Su mensaje y preservarlo para la posteridad.  ¡La Voz del Eterno saliendo por las cuerdas vocales de un hombre!  ¿No es extraordinario?  De ahí que la voz de Moshé, EL PRIMER REDENTOR, son las palabras de YHVH, El Elohim (El Juez Supremo).  Es como si el mismo YHVH, nos hablara por medio de Su siervo y amigo Moshé (Moisés).

Así también ocurrió CON EL SEGUNDO REDENTOR YESHUA HA MASHIAJ:  Él dijo en Iojanán (Juan) 14:24, Versión Escrituras Unidad:  “Quien no me ama, no retiene mis palabras.  Y la palabra (debarim) que han oído no es mía, sino del ABBA (Padre), que me envió.”  Por esto sabemos que el libro de Debarim (Deuteronomio), es el nexo entre La Torah Escrita y La Torah Oral y nos muestra cómo funciona LA ÚLTIMA y cómo se relaciona con LA PRIMERA.  De la misma manera, las palabras de nuestro Adón (Señor) Yeshua, constituyen en La Torah Oral pasada de boca en boca por sus talmidim (discípulos), esto es también Torah Oral para nosotros, aunque ahora la tengamos escrita.  Originalmente con Moshé (Moisés),  fue dada la palabra en vivo, verbalmente, oralmente y después escrita; y fue dada por nuestro Adón (Señor) Yeshua también oralmente y después escrita.  Él NUNCA dijo algo que fuera a contradecir lo dicho por Su Padre a través de La Torah.  Leemos en Mattityahu (Mateo) 5:17, Versión Hebraica del Código Real:  “¡Ni os pase por la mente la idea que he venido para declarar abrogada la Torah, o los Profetas!  No he venido a abrogar, SINO A MOSTRAROS CÓMO INTERPRETARLA CORRECTAMENTE.”  En Debarim (Deuteronomio) 12:32, Versión Escrituras Unidad, está escrito:  “Todo cuanto les ordeno lo harán de manera cuidadosa; no añadirán a ello ni quitarán de ellos nada.”

En los libros de Los Profetas anteriores:  Yehoshua (Josué), Melajim Bet (2 Reyes) y Los Profetas posteriores:  Ishaiahu (Isaías) – Malaji (Malaquías); Los Escritos:  Tehilim (Salmos) – Dibrei Haiamim Bet (2 Crónicas), y los Escritos de:  Mattityahu (Mateo) a Revelación (Apocalipsis), NO PUEDEN AÑADIR NADA a las palabras de La Torah que Elohim (El Juez Supremo), dio a Moshé, NI QUITAR de ellas, como lamentablemente ha pasado y por eso hay tantas versiones.  EL FUNDAMENTO DE LA REVELACIÓN ESCRITA ha sido puesto una vez solamente y LOS DEMÁS LIBROS NO PUEDEN QUITAR PARTE DEL FUNDAMENTO NI AGREGAR MÁS DEL FUNDAMENTO.  AUNQUE ELLOS DIGAN QUE SON  INSPIRADOS POR EL ESPÍRITU DEL ETERNO (ESPÍRITU SANTO), los demás libros INSPIRADOS DIVINAMENTE van explicando y dando más luz SOBRE LO QUE YA ESTÁ ESCRITO EN EL FUNDAMENTO, LA TORAH ESCRITA.

Por lo tanto, si hay conceptos que son deducidos de otra Escritura que no se encuentra en La Torah dada por El Eterno a través del Legislador Moshé, NO PUEDEN SER TOMADOS EN SERIO.  Toda revelación que venga después de Moshé, tiene que estar fundada en sus Escritos, como está escrito en Yohanán (Juan) 5:45-47, Versión Hebraica del Código Real:  “No penséis que os acusaré delante del Padre; hay quien os acusa:  Moshé (La Torah), en quien vosotros habéis puesto la esperanza de vuestra redención.  PORQUE SI CREYERAIS A MOSHÉ (LA TORAH) ME CREERÍAIS A MÍ, PORQUE DE MÍ ESCRIBIÓ ÉL.  PERO SI NO TENÉIS EMUNAH (FE OBEDIENTE) EN SUS ESCRITOS, ¿CÓMO LA TENDRÉIS EN MIS PALABRAS?”

Leemos en la Carta de Rav Shaul (Apóstol Pablo) a los creyentes en Italia (Romanos) 3:21-22, Versión Hebraica del Código Real:  “Pero ahora, proveniente de una fuente diferente a la Ley (tradición de hombres), se ha manifestado LA JUSTICIA DEL PROPIO ELOAH (DIOS), anunciada en La Torah (Ley, Instrucción de Dios) y en Los Profetas.  Justicia que justifica y que Dios está dispuesto a imputar sobre la base de la fidelidad mostrada por Yeshua El Mashiaj, para todos los que mantienen su fe obediente en Él.  Porque no hay diferencia”

La justicia del hombre es lo que él alcanza cuando obedece La Torah; tal justicia es buena y aceptable y la propia Torah la demanda, pero es insuficiente para entrar en el mundo por venir.  La entrada al mundo por venir descansa solamente sobre la base de La Justicia Divina anunciada por la propia Torah y los Profetas (Tehilim/Salmos 71:2-24; Ishaiahu/Isaías 45:24; 51:1-8; Irmiahu/Jeremías 23:6), entre otros.  La justicia de Elohim (El Juez Supremo), ES LA ÚNICA BASE SEGURA PARA LA REDENCIÓN.  Esa justicia se realiza por medio del Hijo del Eterno:  Yeshua HaMashiaj.  NO HAY SALVACIÓN FUERA DE ÉL.  Leer Iojanan (Juan) 14:6-10.

Leemos en el Libro de Crónicas de los Apóstoles (Hechos) 26:22, Versión Hebraica del Código Real:  “Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, NO DICIENDO NADA fuera de las cosas que Moshé (La Torah) y Los Neviim (Los Profetas) dijeron que habían de suceder”.

RECONOCEMOS que los libros que conforman La Tanaj (La Torah, Profetas y Escritos), así como Brit Hadashá (El Código Real), fueron escritos bajo Autoridad Divina.  Estos libros fueron entregados a Israel para todo el mundo. RECONOCEMOS QUE LA TORAH DADA POR DIOS A TRAVÉS DE MOSHÉ, ES EL FUNDAMENTO DE LA FE Y LA MÁXIMA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS.  El resto de Las Escrituras (Profetas, Escritos, incluyendo El Código Real), NO contradicen, ni añaden, ni quitan a La Torah (Ley, Instrucción) NADA, sino que desarrollan, explican y revelan los misterios, códigos, que fueron dados UNA VEZ PARA SIEMPRE.  Lamentablemente gente sin escrúpulos ni temor al Boré (Creador) se han atrevido a sacar versiones alterando La Escritura.  Por eso es necesario volver a Las Raíces Hebreas de nuestra Fe y leer la versión ya revisada a través del hebreo.

El libro de Debarim (Deuteronomio), se divide en tres partes que corresponden a los tres libros siguientes:  Shemot (Éxodo), Vaikrá (Levítico) y Bamidbar (Números); y es por eso que también es llamado Mishné Torah, “Repetición de La Torah”.  Lo que viene después de La Torah son explicaciones, aplicaciones y comentarios de lo que ya fue dado del cielo, LA BASE DE TODA REVELACIÓN DIVINA ESCRITA ESTÁ EN LOS PRIMEROS CUATRO LIBROS DADOS POR YHVH, EL ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO), A TRAVÉS DE MOSHÉ, que son el fundamento, junto con el toque final del fundamento que es el libro de Debarim (Deuteronomio) y que contiene 200 de los 613 Mandamientos.

Surge una pregunta:  ¿Qué quiso decir nuestro Adón (Señor) y Salvador Yeshua El Mesías, cuando habla de “UN MANDAMIENTO NUEVO” en Yohanán (Juan) 13:34, Versión Escrituras Unidad?  “Un Mandamiento nuevo les doy:  Que se amen los unos a los otros, COMO YO LOS HE AMADO.”  Aquí Yeshua nuestro Adón (Señor), no está añadiendo Un Nuevo Mandamiento para que sean 614 Mandamientos, porque ya había sido dicho.  “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  Yo YHVH.”  Vaikrá (Levítico) 19:18.  Lo nuevo que es introducido por Yeshua, es la APLICACIÓN del Mandamiento:  “COMO YO LOS HE AMADO”.  Él está dando vida a un Mandamiento ya dado, y está dando la aplicación perfecta a ese Mandamiento.  El mismo principio se encuentra en Yohanán Álef (1 Juan) 2:7-8, Versión Hebraica del Código Real:  “Amados, no os escribo un Mandamiento nuevo, sino el antiguo, que desde un principio teníais.  El Mandamiento antiguo es la palabra que oísteis.  Sin embargo, os escribo un Mandamiento renovado, que es verdadero en Mashiaj y en vosotros, porque las tinieblas van pasando y ya alumbra la luz verdadera.”  El término COMO YO LOS HE AMADO, descansa en una sola verdad que leemos en Yohanán (Juan) 15:12-13, Versión Hebraica del Código Real:  “Esto es Mitzvah (Mandamiento), para vosotros:  que os améis unos a otros, COMO YO OS HE AMADO.  Nadie tiene mayor amor que este:  que uno entregue voluntariamente su nefesh (alma, vida) por sus javerim (amigos).”  También Yahshua mencionó el más grande Mandamiento escrito en Debarim (Deuteronomio) 6:4.  Leer Meir (Marcos) 12:28-31.

Recordemos que Las Escrituras están escritas en 4 NIVELES de interpretación:

Peshat           =          Nivel simple o literal

Remés           =          Sugerencia o deducción

Drash             =          Investigación, estudio (libertad para interpretar un texto bíblico

por medio de parábolas)

Sod                 =          Oculto (Revelado por el Eterno a sus Profetas).

Que El Eterno nos ayude a ser obedientes de corazón aunque no entendamos ahora la razón del Mandamiento.  LO OCULTO, NO REVELADO, PERTENECE AL ETERNO.  Yeshua no vino a abrogar o añadir a La Torah Escrita, sino a darle su correcta interpretación, pero en ocasiones Él hablaba en diferentes niveles de interpretación.  Leer Mattityahu (Mateo) 5:17.

Muchos líderes dicen que ellos NO tienen relación con La Torah de Moshé, pues ellos están fundamentados en la doctrina de los Apóstoles y Profetas.  Leemos en Crónicas de los Apóstoles (Hechos) 2:42a, Versión Hebraica del Código Real:  “Y perseveraban en el estudio de La Torah como explicada por los Apóstoles, compartiendo unos con otros…”  Y leemos en Efesios 2:20, Versión Hebraica del Código Real:  “edificados sobre EL FUNDAMENTO (LA TORAH) de los Apóstoles y Profetas, siendo la piedra del ángulo el mismo Mashiaj Yeshua (o Yahshua).”

¿A qué FUNDAMENTO se refiere el escritor de Efesios 2:20, quien es Judío de nacimiento (nacido y criado en Israel)?  Algunos interpretan estas citas como que Yeshua trajo otra doctrina PERO NADA DE ESO ES CIERTO.  Leemos en 2 Timoteo 2:19, Versión Escrituras Unidad:  “Pero EL FUNDAMENTO (La Torah: Instrucción, Ley) de Elohim (El Juez Supremo), se mantiene firme, teniendo este sello:  Conoce YHVH a los que son suyos;  y:  Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el Nombre de YHVH.”

ASÍ QUE LA TORAH CONSTITUYE EL NIVEL DE MAYOR AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS INSPIRADAS.  Ni siquiera el mismo Hijo de Dios, nuestro Adón (Señor) Yeshua HaMashiaj, vino a cambiar o añadir algo de lo que Moshé (Moisés) escribió.  Él vino a dar el verdadero significado y la explicación final de lo que Su Padre Celestial tenía en su corazón al entregarnos Los Mandamientos mediante Moshé (Moisés), como está escrito en Mattityahu (Mateo) 5:17-19.

Yeshua El Mesías, que es mayor que Moshé (Moisés), no usó sus propias palabras para reprender al enemigo cuando fue confrontado en Mattityahu (Mateo) 4:1-11; sino usó las palabras escritas en La Torah en Debarim (Deuteronomio).  Así leemos en Mattityahu (Mateo) 4:1-11, Versión Hebraica del Código Real:  “Entonces La Presencia Divina le guio al desierto para ser tentado por el maligno.  Y cuando había concluido su ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, tenía hambre.  Fue el momento cuando se le acercó el tentador para decirle:  Si en verdad tú eres El Hijo del Eterno, da la orden para que estas piedras se conviertan en pan.  Mas él respondió diciéndole:  ESCRITO ESTÁ:  No solo del pan depende la vida del hombre.  Pero sí de toda palabra que va saliendo de la boca del Eterno (Debarim/Deuteronomio 8:3).  Entonces el maligno le llevó hasta La Ciudad Escogida y lo paró sobre la parte más alta del Templo y le dijo:  “Si en verdad tú eres El Hijo del Eterno, salta tú mismo hacia el precipicio, PORQUE ESCRITO ESTÁ:  A sus mensajeros (ángeles), enviará contigo donde quiera que vayas y en sus manos te cargarán para que tu pie no tropiece en piedra.  Mas Yeshua replicó diciendo:  PERO TAMBIÉN ESTÁ ESCRITO:  No tentarás al Eterno vuestro Dios (Debarim/Deuteronomio 6:16).  Y de nuevo el maligno lo llevó consigo, esta vez a un monte altísimo y desde allí le mostró todos los reinos de esta edad presente y la gloria que ha sido dada a ellos para luego decirle:  Todo esto te lo daré si te postras delante de mí aceptándome como tu autoridad suprema dispuesto a obedecerme y servirme para siempre.  Inmediatamente Yeshua le dijo:  ¡Lárgate de mí satanás!  PORQUE ESCRITO ESTÁ:  ¡Solamente al Eterno reconocerás como Dios (Ishaiahu/Isaías 44:6-8) y solamente a Él temerás y darás culto! (Debarim/Deuteronomio) 6:13)  Entonces el Maligno tuvo que marcharse de prisa y he aquí vinieron mensajeros celestiales de parte del Eterno para atender a sus necesidades.”

Si nuestro Adón (Señor) Yeshua El Mesías contestó con lo escrito en el libro de Debarim (Deuteronomio) y venció sobre él, ¡nosotros también podemos hacer lo mismo!  Si alguien coloca El Código Real (mal dicho Nuevo Testamento*), SOBRE LAS PALABRAS DE DIOS DADAS A TRAVÉS DE MOSHÉ (LA TORAH), aún en la religión rabínica que tienen muchas obras literarias importantes, pero que no SE PUEDEN COLOCAR PARALELAS O MENOS COMO SUPERIORES A LA TORAH AUNQUE  ELLOS DIGAN QUE TIENEN MAYOR AUTORIDAD QUE LA TORAH, TALES PERSONAS Y LÍDERES ESTÁN COMETIENDO UNA VIOLACIÓN A PRINCIPIOS ETERNOS y están creando así un desorden mental y una confusión teológica.

*Marción, fue el primer hombre que se atrevió a llamar a La Escritura Hebrea (que en hebreo se llama La Tanáj y que consta de La Torah, Profetas y Escritos), “EL ANTIGUO TESTAMENTO”.  Lo llamó incorrectamente “Antiguo Testamento” porque pensaba erróneamente que su contenido ya no tenía aplicación para los creyentes en Yeshua El Mesías, y que había sido reemplazado por el “Nuevo Testamento”.  Dijo que era un libro antiguo que pertenecía solamente a los judíos y que carecía de vigencia para los cristianos.  Marción enseñó que en el “Antiguo Testamento” (La Tanáj) no había gracia, y que la gracia aparece por primera vez en El Nuevo Testamento (llamado correctamente Código Real o Pacto Renovado).  Según sus enseñanzas, el Dios del “Antiguo Testamento” era un Dios de juicio y condenación, pero el Dios del “Nuevo Testamento” es un Dios de gracia y amor.  Aunque algunos líderes de la Iglesia Romana señalaron a Marción como un hereje, el rechazo de Las Escrituras (dadas por Dios a través de Moshé), que él esparció echó raíz y prosperó como necia maleza.  Años más tarde, con fines políticos, el Emperador romano Constantino, rechaza La Tanaj por medio de los credos que impuso:  “Renuncio a todas las costumbres, ritos, leyes, panes sin levadura, fiestas de los corderos de los hebreos, sacrificios, oraciones, purificaciones, santificaciones… observaciones, sinagogas y a las comidas y a las bebidas de los hebreos…”  “Acepto todas las costumbres, ritos, leyes, fiestas y sacrificios romanos… santificaciones por medio del Pontífice Máximo (el sumo sacerdote de Roma)… acepto absolutamente todo lo que es romano, toda ley nueva, rito y costumbre de Roma, la nueva religión romana.”  (Los del Caminos, Haim Levi, cita Stefano Assemaní, Acta Sactorum Martyrum.  Orientallum at Occidentallum, Vol 1.Roma 1748, pág. 105).

Los escritos de “san” Agustín, Juan Crisóstomo, y muchos otros líderes cristianos confirmaron y cimentaron el rechazo y reemplazo de las Escrituras.  El rechazo de Las Escrituras (La Torah), llegó a tal punto que las autoridades de la Iglesia romana prohibieron terminantemente que alguien poseyera una Biblia y menos que la leyera.

NO AÑADIRÁS NI QUITARÁS A LA PALABRA QUE LES MANDO, SINO QUE RETENDRÁS LOS MANDAMIENTOS DE YHVH TU ELOHIM QUE YO LES MANDO.