¡El Shemá es el más grande de Los Mandamientos!

Shema Israel YHVH Elohimnu YHVH Ejad  (Escucha, Israel, YHVH nuestro Elohim, YHVH es Uno).

Debarim (Deuteronomio) 6:4, Versión Escrituras Unidad

Leer Debarim (Deuteronomio) 6:4-9

Leemos en Meir (Marcos) 12:28-31, Versión Hebraica del Código Real:  “Y acercándose uno de los soferim (escribas, literalmente ‘hombres del Libro’) que oyó la discusión y se había dado cuenta que Yeshua había expuesto correctamente La Torah (Ley, Instrucción), le preguntó:  Rabino, ¿cuál es el primer Mandamiento de todos?  Respondió Yeshua:  El primero es:  “Shema Israel, YHVH nuestro Elohim, YHVH UNO es.  Y amarás a YHVH tu Elohim, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todos tus bienes.”  Y el segundo (Mandamiento) es:  “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.  Mayor que estos, no hay otro Mandamiento.”  Leer Meir (Marcos) 12:32-34.

Les invito a que analicemos la importancia DEL MÁS GRANDE DE LOS MITZVOT (LOS MANDAMIENTOS), el cual está escrito en el quinto Libro de La Torah (Ley, instrucción), dada por El Eterno a través de Moshé (Moisés):  Debarim (Deuteronomio) 6:4-9, Versión Escrituras Unidad:  ESCUCHA, ISRAEL, YHVH nuestro Elohim, YHVH es UNO.  (Shema Israel YHVH Elohimnu YHVH Ejad)  Y AMARÁS a YHVH tu Elohim, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. (veahabta et YHVH Elohimja bejol lebabja ubjal nafsheja ubjal meodeja) Y ESTAS PALABRAS que hoy te ordeno, estarán sobre tu corazón;  (vehaiu hadebarim haeleh asher anoji metzavja haiom al lebabeja) Y LAS ENSEÑARÁS diligentemente a tus hijos, y las explicarás cuando estés en tu casa, y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.  (veshinantam lebaneija vedibarta bam beshibteja bebeiteja ublejteja baderej ubshajbeja ubkumeja)  Y LAS ATARÁS en tu mano como una señal, y serán entre tus ojos como una señal.  (ukshartam leot al iadeja vehaiu letotafot bein eineja) Y LAS ESCRIBIRÁS en los postes de tu casa y en tus puertas.  (ujtabtam al mezuzot beiteja ubishareija).” 

En estas palabras, llamadas “El Shemá” (Oye, Escucha), encontramos la clave para poder vivir cerca del Eterno en todo momento.

SHEMÁ (Oye, Escucha):  Lo primero que el hombre tiene que hacer para estar cerca del Eterno es:  OIR, ESCUCHAR Y DESPUÉS OBEDECER.  El Eterno toma la iniciativa para acercarse a nosotros, quienes sólo tenemos que oírle y obedecerle para poder obtener Su Gracia.

ISRAEL:  Lo segundo que es destacado, es nuestra identidad como pueblo.  El ex-gentil que ha entrado en Israel por medio de la conversión de Yeshua HaMashiaj (Yeshua El Mesías), es parte de Israel.  Así podemos leerlo en La Epístola del Apóstol Pablo a los Efesios 2:19, Versión Hebraica del Código Real:  “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos del pueblo escogido, y miembros de la familia de Dios”.  Leer Carta de Rav Shaul a los Creyentes en Italia (Romanos) 11:17-24.

YHVH ELOHIMNU (YHVH ES NUESTRO ELOAH/DIOS):  Esta es la declaración de los que son parte de Israel.  Los que tienen otros dioses no son parte de Israel.  Un Rabino de Israel, destaca el hecho de que este versículo dice que YHVH es únicamente El Eloah (El Dios) de Israel en este momento, pero en el futuro será El Eloah (El Dios) Verdadero de toda la humanidad, ya no habrán más dioses falsos, ni falsas doctrinas, como está escrito en el libro del Profeta Tzefaniah (Sofonías) 3:9, Versión Escrituras Unidad:  “En aquel tiempo restauraré Yo a los pueblos el lenguaje puro (Hebreo), para que todos invoquen el Nombre de YHVH, para que le sirvan de común acuerdo.”  En El Milenio, toda la Tierra será gobernada desde Ierushalaim (Jerusalén) por Yahshua HaMashiaj, El Hijo y Representante del Boré (El Creador) del Universo.

En el libro del Profeta Zejariah (Zacarías) 14:9, Versión Escrituras Unidad, está escrito:  “Y YHVH será Mélej (Rey) sobre toda Aretz (La Tierra).  En aquel día YHVH será EJAD (UNO, ÚNICO, UNIDAD PERFECTA), y su Nombre EJAD (ÚNICO).”

YHVH ES UNO:  La palabra traducida como “UNO”, “Ejad”, implica unidad y unicidad.  Hay veces cuando Las Escrituras usan este término PARA MARCAR LA UNIDAD ENTRE VARIOS ELEMENTOS O PERSONAS, pero cuando se usa en relación con El Eterno NO PUEDE TENER ESE SENTIDO, ya que allí sólo se usa con YHVH y Su Hijo Yeshua El Mesías.  En Yohanán (Juan) 10:30, Versión Hebraica del Código Real está escrito lo que Yeshua dijo:  “El Padre y yo, somos una EJAD (UNO, UNIDAD PERFECTA)”.

YHVH, El Elohim de Israel, es El Único Eloah (El Único Dios) que existe y esa unicidad, esa singularidad, lo ha revelado a Israel.  Hay también otra palabra hebrea que expresa unicidad, “yajid”, que aparece sólo 13 veces en Las Escrituras, por ejemplo en Bereshit (Génesis) 22:2, Versión Escrituras Unidad:  “Y dijo Él:  Toma ahora a tu hijo, el ÚNICO que tienes, Itzjak (Isaac), al que mucho amas, y ve a eretz (tierra) de Moriah.  Allí lo ofrecerás en holocausto en uno de los montes que Yo te indicaré.”

La vida eterna consiste en conocer AL ÚNICO, en hebreo “yajid”, Eloah (Dios) Verdadero, y a quien Él ha enviado, Su Hijo Yeshua HaMashiaj (Yeshua El Ungido), como está escrito en Yohanán (Juan) 17:3, Versión Hebraica del Código Real:  “Y esta es la vida eterna:  que tengan una relación íntima contigo, El ÚNICO Elohim Verdadero y a Yeshua HaMashiaj, a quien enviaste.”  Este versículo nos enseña que EN EL ÚNICO ELOAH (DIOS) VERDADERO no está incluido Yeshua El Mashiaj.  YESHUA EL MESÍAS ES EL HIJO DEL ELOAH (DIOS) VERDADERO.  Leer Tehilim (Salmos) 2:1-12.  El Único Eloah Verdadero es sólo El Padre, YHVH, como también está escrito en la Primera Epístola del Apóstol Pablo a los Corintios (1 Corintios) 8:6-7a, Versión Hebraica del Código Real:  “para nosotros, sin embargo, hay UN SOLO DIOS, EL PADRE, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para Él; y Un Adón, Yeshua El Mashiaj, por medio de quien son todas las cosas, y nosotros por medio de Él.  Pero no en todos hay este conocimiento”.  Yeshua HaMashiaj es Su Hijo y es Su Representante, el cual El Padre enviará por segunda vez para gobernar desde Jerusalén a Su Pueblo y a Las Naciones.  Yeshua HaMashiaj vendrá como el Rey de reyes, Señor de señores y El Kohen HaGadol (El Sumo Sacerdote) según el Orden de MalkiTzedek.  Al Padre NADIE le ha visto, sino que lo vemos a través de Su Hijo Yeshua HaMashiaj (Yeshua El Ungido).  Yeshua dijo:  Mi Padre y Yo UNO (EJAD) somos (Una Unidad Perfecta).

Y AMARÁS:  Como Él es El Único para nosotros, nuestra actitud debe manifestarse en amarle y ser fieles a Él y su Torah.  Por eso el hebreo usa la palabra “y amarás”.  Amarle significa cumplir Sus Mandamientos, Ordenanzas y Estatutos que nos corresponden, por amor, NO POR TEMOR.  En Yohanán (Juan) 14:23, Versión Hebraica del Código Real, leemos:  “Respondió Yeshua y le dijo:  Si alguno me ama, MI PALABRA (LA TORAH) GUARDARÁ; y mi Padre le amará; y vendremos a él; y haremos morada con él”.

CON TODO TU CORAZÓN:  Se refiere a lo más íntimo de nuestro ser, como está escrito en la Carta de Yaakov HaTzadik (Jacob El Justo/Santiago) 4:8, Versión Escrituras Unidad:  “acérquense a YHVH, y Él se acercará a ustedes.  Transgresores de La Torah, limpien sus manos; y ustedes los de doble ánimo, purifiquen sus corazones”

CON TODA TU ALMA:  Significa que hay que estar dispuesto a serle fiel, a dar su vida por amor a Él y vivir aborreciendo lo que le ofende a Él.

CON TODOS TUS MEDIOS (CON TODA TU FUERZA) – La palabra hebrea que normalmente ha sido traducida como “fuerzas”, es “meodeja”, que no sólo significa tu fuerza, sino también “tus posesiones”, “tus medios”, “tus capacidades”, de “meod”, “mucho”.  Esta palabra no habla de la fuerza física, en primer lugar, sino de todo lo que uno tiene y es, lo cual incluye las posesiones materiales.  El amor al Eterno también se expresa en la manera de administrar nuestros bienes materiales.  Pero el amor siempre empieza en el corazón y luego se manifiesta en obras, en obediencia.

Y ESTAS PALABRAS QUE YO TE MANDO HOY:  Se refiere a Las Palabras de La Torah (Instrucción, Ley) dada por El Eterno a través de Moshé (Moisés), que siempre deben ser consideradas como dadas hoy, es decir, son actuales ahora.

ESTARÁN SOBRE TU CORAZÓN (el centro de nuestros pensamientos):  Es la responsabilidad de cada uno de nosotros poner las palabras de La Torah sobre nuestro corazón, como está escrito en Debarim (Deuteronomio) 11:18, Versión Escrituras Unidad:  “PONGAN ESTAS PALABRAS EN SU CORAZÓN Y EN SU ALMA; átenlas en sus manos como señal, y ténganlas entre sus ojos como insignia.”

No es lo mismo tener las palabras en la mente que en el corazón (el centro de nuestros pensamientos).  El corazón es el centro de la personalidad, LO MÁS ÍNTIMO DE NOSOTROS, donde normalmente sólo cabe una cosa.  En la mente pueden caber muchas ideas y opciones, pero no en el corazón.  Allí sólo cabe una cosa o una opción, y esa cosa es la que, en los momentos decisivos de la vida, define nuestras decisiones.

Cuando La Torah (Ley, Instrucción) entra en el corazón va a marcar nuestras decisiones.  Cuando hay que elegir entre una propuesta y otra, lo que hay en el corazón marcará la diferencia.  Es nuestra responsabilidad ver que Las Palabras de La Torah lleguen al corazón.  Primero las oímos, pero luego hay que meditar en ellas hasta que entren en nuestro corazón.  ENTONCES ES DESALOJADO LO QUE ANTES ESTABA ALLÍ, PORQUE EN EL CORAZÓN SÓLO CABE UNA COSA.  Cuando estás enamorado, sólo podrás tener una persona en tu corazón, DE LA MISMA MANERA ES CON YHVH, EL ELOHIM (EL JUEZ SUPREMO), Y SU TORAH.  Asegúrate que La Torah (Mandamientos y Ordenanzas que te apliquen), esté en tu corazón para que tomes las decisiones conforme a ella en los momentos críticos de tu vida, CUANDO TENDRÁS QUE ELEGIR ENTRE LA OBEDIENCIA Y LA DESOBEDIENCIA.  Si no pones Las Palabras de La Torah en tu corazón, serás engañado (a) en la crisis, porque no hay nada más engañoso como el corazón del hombre.  Leemos en Irmiahu (Jeremías) 17:9, Versión Escrituras Unidad:  “El corazón es engañoso por sobre todas las cosas, y perverso; ¿quién podrá conocerlo?”.

En Meir (Marcos) 4:24 está escrito:  “Mirad que oís”  Es muy importante ver que lo que entre en el corazón SEA LA ESCRITURA DADA DEL CIELO y no una que es alterada, falsificada.  El secreto del Reino es poner La Torah dada por El Eterno a través de Moshé (Moisés), en el corazón.

Tú eres responsable delante del Cielo de hacer que la semilla de La Torah (Ley, Instrucción), entre en tu corazón.  Cuando hayas logrado meter esa semilla en el corazón vas a tener una experiencia única:  La semilla produce fruto por sí misma.  Tu preocupación no tiene que ser si vas a dar fruto o no, sino cómo poder meter la semilla en el corazón.  El resto vendrá por sí sólo.

 “ASÍ QUE, ESTAS PALABRAS QUE YO TE MANDO HOY PONDRÁS SOBRE TU CORAZÓN”:  Este es El Gran Secreto del Reino.  ¿Pero, cómo podemos lograr que la semilla llegue al corazón?  El Shemá también nos da la respuesta:  “Y LAS REPETIRÁS A TUS HIJOS, Y HABLARÁS DE ELLAS cuando estés sentado en tu casa y CUANDO ANDES POR EL CAMINO, CUANDO TE ACUESTES Y CUANDO TE LEVANTES.”  LO ÚLTIMO QUE DEBEMOS TENER EN NUESTRAS MENTES ANTES DE DORMIR ES LA PALABRA DEL ETERNO.  El sueño ha sido creado para descanso de nuestro cuerpo y para que El Eterno pueda obrar en nuestro interior durante la noche.  Por eso es muy importante tener LAS PALABRAS DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS en la mente antes de dormir.  Así podrá El Eterno hacer que esa palabra baje al corazón durante el sueño.  Leemos en Iob (Job) 33:14-18, Versión Escrituras Unidad:  “Pues “EL” habla de una manera, y dos veces; aunque nadie lo perciba.  En sueño, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los Enoshim (hombres), mientras están dormidos sobre sus lechos, entonces Él abre los oídos de los Adam (hombres), y los humilla según su rebelión, para hacer apartar al Adam (hombres) de sus obras, y quitar del Gueber (varón) la soberbia.  Para que él pueda alejar su alma del foso, y evitar que su vida perezca por la espada.”

Acuéstate con las palabras del Cielo y tendrás un corazón LLENO DE SEMILLAS que van a dar fruto, como está escrito en Meir (Marcos) 4:27, Versión Hebraica del Código Real:  “duerme y se levanta, noche y día, y la semilla germina y crece, sin que él sepa cómo”.  Recita El Shemá antes de dormir para reconocer al Eterno como TU ÚNICO ELOAH (DIOS) VERDADERO y así encomendarte en Sus manos protectoras, y siempre lo que pidas hazlo en El Nombre de Yeshua, que es en El ÚNICO NOMBRE que El Padre te responde.  Lo primero que un Israelita debe hacer al despertar es levantar sus manos al cielo diciendo:  “Gracias doy ante ti, Rey Vivo y Eterno, porque has guardado mi alma dentro de mí con misericordia.  Grande es Tu fidelidad.”

Y LAS ESCRIBIRÁS EN LOS POSTES DE TU CASA:  Se refiere en primer lugar al hecho de escribir Las Palabras de La Torah en los marcos de las puertas.  Por razones prácticas se ha puesto el sistema de poner un pergamino con El Shemá escrito dentro de una cajita llamada por el mismo nombre que el marco de la puerta: “Mezuzá”.  Esto se hace en la entrada de la casa, cumpliendo así El Mandamiento.

Es obvio que el Shaliaj Shaúl (Apóstol Pablo) tenía el texto del Shemá en su mente cuando dice que Eloah es UNO; así leemos en Yaakov (Jacobo/Santiago) 2:19, Versión Escrituras Unidad:  “Tú crees que YHVH es EJAD (UNO); bien haces; los demonios también lo creen y se estremecen.”  Este texto nos enseña que sólo hay UN Eloah (Dios) Verdadero, y sólo hay UN mediador, Yeshua El Mesías.  Si la palabra “UNO”, en hebreo “EJAD”, significara que Eloah fuese varios, también la palabra “UNO” en cuanto al mediador, daría lugar para más mediadores, Y ESO SERÍA UNA VIOLACIÓN DE LAS ESCRITURAS.  De la misma manera como Eloah es UNO y no varios, ni una unidad compuesta por varias personas, El Mediador es UNO solo y no varios.  YESHUA, ES EL ÚNICO MEDIADOR ENTRE ELOAH (DIOS) Y LOS HOMBRES.

En Yohanán (Juan) 14:6, Versión Hebraica del Código Real, leemos:  “Yeshua le dice.  “Aní HaDerek, ve Emet, ve Jaim (Yo Soy El Camino, La Verdad y La Vida); NADIE viene al Padre sino por mí”.

En 1 Timoteo 2:5-6, Versión Escrituras Unidad, leemos:  “porque hay UN SOLO Elohim (Juez Supremo), y UN SOLO mediador entre Elohim y los hombres, Yeshua HaMashiaj hombre, quien se dio a sí mismo en rescate por todos, testimonio dado a su debido tiempo”.

Leemos en Yohanán (Juan) 10:30, Versión Hebraica del Código Real:  “El Padre y Yo, somos una ejad (unidad perfecta)”.