Antes de empezar este estudio, quiero comentar que TRISTEMENTE VI UN PROGRAMA POR UN CANAL DE TELEVISIÓN EN GUATEMALA DONDE UNA AUTORIDAD EN EL CRISTIANISMO, AFIRMÓ QUE SE PUEDEN COMER LOS ANIMALES QUE ESTÁN PROHIBIDOS POR EL ETERNO, APLICANDO (SEGÚN ESTA PERSONA) LA SANGRE DE YESHUA, Y ASÍ QUEDAN LIMPIOS ESTOS ANIMALES PROHIBIDOS POR ELOAH (DIOS).
NO HAY UNA CITA BÍBLICA DONDE DIGA QUE LA SANGRE DE YESHUA EL MESÍAS, PUEDA INVALIDAR UN MANDAMIENTO ORDENADO POR YHVH, DIOS DE ISRAEL. Yeshua no vino a contradecir lo ordenado por su Abba (Padre). Leemos en Mattityahu (Mateo) 5:17-19, Versión hebraica del Código Real: “¡Ni os pase por la mente la idea que he venido para declarar abrogada la Torah o los Profetas! No he venido a abrogar, sino a mostraros cómo interpretarla correctamente. Porque de cierto os digo, hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una yud ni un adorno de una letra sagrada, pasará de la Torah hasta que todo lo dicho en ella haya sido totalmente enseñado y alcanzado su intención original. POR TANTO, QUIEN QUIERA QUE A PROPÓSITO DESOBEDEZCA UNO SOLO DE LOS MANDAMIENTOS DE LA TORAH, QUE LE SEA APLICABLE, aun tratándose de los identificados como, “pequeños” y cause así que los hombres también los desobedezcan, muy pequeño será llamado en el Reino de los Cielos. Más cualquiera que los obedezca y enseñe a los hombres cómo obedecerlos, muy grande será llamado en el Reino de los Cielos.”
Entonces, NO debemos comer la carne de ningún animal que El Eterno nos advierte que es inmundo, AMPARÁNDONOS EN LA SANGRE DE YESHUA, como dice lamentablemente esa autoridad dentro del Cristianismo. Debemos aprender a obedecer a nuestro Abba (Padre) Celestial como nos fue enseñado por nuestro Adon (Señor) Yeshua El Mesías de Israel, el cual fue obediente a su Abba (Padre) hasta la muerte. Leemos en Ishaiahu (Isaías) 66:17, Versión Escrituras Unidad: “QUIENES SE PURIFICAN Y SE LIMPIAN PARA IR A LOS HUERTOS, TRAS UNO QUE ESTÁ EN MEDIO COMIENDO CARNE DE CERDO, DE ANIMALES INMUNDOS Y DE RATÓN, SERÁN CONSUMIDOS – DICE YHVH.”
El Creador del Universo hizo TODO bueno en su tiempo y creó los animales para diferentes funciones. ENTENDEMOS QUE NO TODOS LOS ANIMALES SON PARA QUE EL HOMBRE LOS PUEDA COMER. La comida permitida por Eloah (Dios) es para beneficio de nuestro cuerpo y al mismo tiempo al obedecer Sus Mandamientos y Ordenanzas, agradamos a Eloah (Dios). Debemos entender que nada tiene que ver el comer o dejar de comer algo con la salvación de nuestra alma, la cual viene únicamente a través de Yeshua El Mesías, pero el obedecer Las Ordenanzas y Mandamientos del Eterno, nos trae a una amistad más íntima con Él. Leemos en Yohanán (Juan) 14:23, Versión Hebraica del Código Real: “RESPONDIÓ YESHUA Y LE DIJO: ‘SI ALGUNO ME AMA, MI PALABRA (LA TORAH) GUARDARÁ; Y MI PADRE LE AMARÁ; Y VENDREMOS A ÉL; Y HAREMOS MORADA CON ÉL.”
Lee algunas citas en La Torah, donde Elohim (El Juez Supremo), ORDENA no comer de ciertos animales, los cuales son inmundos para el ser humano, aunque buenos para lo que Él los creó: Ishaiahu (Isaías) 65:4-6; Ishaiahu (Isaías) 66:17; Debarim (Deuteronomio) 14:3-8.
Los filósofos griegos, especialmente los neoplatónicos, enseñaron que el cuerpo humano es malo en su propia naturaleza, y que solamente el alma, su elemento espiritual, es buena. Los gnósticos, edificando sobre estas premisas, añadieron la idea de que no importando entonces a qué actividades se dedique el cuerpo, no afecta para nada la vida espiritual. Dicho en términos simples, el pecado cometido con el cuerpo y contra el cuerpo, no tiene implicaciones espirituales ni contamina el espíritu; por lo tanto, según esta filosofía, las acciones que hagamos con el cuerpo no pueden contaminar el alma y el espíritu, ya que estos son limpios y puros y no pueden contaminarse por las acciones del cuerpo, nada que hagamos con éste, afecta aquéllos.
En una forma diametralmente opuesta, La Escritura nos enseña que el cuerpo es bueno a pesar de su procedencia terrenal. Leemos en Bereshit (Génesis) 1:31a, Versión Escrituras Unidad: “Y vio Elohim todo lo que hizo (incluyendo el cuerpo humano), y HE AQUÍ QUE ERA BUENO EN GRAN MANERA.” Por lo tanto, el cuerpo humano no solamente es bueno, sino bueno en gran manera. Es decir, excelentemente útil para cumplir el propósito para el cual fue creado. Rav Shaúl, conocido como El Apóstol Pablo, nos dirá después que todo aquel que destruyere el cuerpo, El Eterno lo destruirá a él, porque el hombre fue hecho a imagen del Eterno. ASÍ TAMBIÉN ENSEÑABA EN SU DOCTRINA QUE EL CUERPO ES PARA NUESTRO BORÉ (EL CREADOR), ES DECIR, PARA MORADA DEL ETERNO Y QUE EL ETERNO DESEA MORAR EN SUS HIJOS; además decía que ciertos pecados, especialmente la fornicación y el adulterio, usan el cuerpo como instrumento de maldad y por lo tanto, debían evitarse a toda costa. Leer Primera y Segunda Epístola del Apóstol Pablo a los Corintios.
Estas declaraciones están en abierta y completa oposición a las ideas platónicas, neoplatónicas y gnósticas, todas las cuales hicieron su entrada, en mayor o menor medida y furtiva o evidentemente tanto en El Judaísmo como en El Cristianismo, aun cuando la mayoría de los judíos y cristianos no se hayan dado cuenta de su presencia. Por lo tanto, nuestro deber será cuidar el cuerpo y vivir de acuerdo con las normas que El Eterno mismo nos ha dado para mantenerlo limpio, sano y útil para cumplir el propósito por el cual nos ha sido permitido nacer como humanos creados a imagen y semejanza del Eterno.
Entre las áreas que mayor influencia tienen en el buen desarrollo de nuestros cuerpos, está, por supuesto, la alimentación y el ejercicio físico. Qué comemos y cuánto comemos son dos aspectos importantísimos que deben ser tenidos en cuenta por todos los creyentes, tanto judíos como cristianos, que toman en serio la santidad del cuerpo humano.
Dentro del pueblo judío, tenemos una palabra hebrea que define este campo que venimos estudiando. Esa palabra es “Kasher”. EN SU SENTIDO MÁS SIMPLE EN REFERENCIA A LA ALIMENTACIÓN, “KASHER” SIGNIFICA: “LOS ALIMENTOS QUE SON APTOS O NO APTOS PARA EL CONSUMO HUMANO Y ESPECÍFICAMENTE PARA LOS HIJOS DE ISRAEL”. Y recordamos que todo aquel que acepta a Yeshua como su Salvador y Señor es parte de Israel, pues ha sido quitado del Olivo Silvestre, figura de la idolatría, paganismo, mentiras religiosas, sin la Ley de Dios, etc.; y ha sido injertado en El Olivo Natural (Israel) cuya raíz es Yeshua, El Mesías. Leer La Carta de Rav Shaúl a los creyentes en Italia (Romanos) 11:17. Entonces, si somos uno, deberíamos participar del cuidado de nuestro cuerpo, en los alimentos permitidos y no permitidos, YA QUE ES UN MANDAMIENTO DADO POR EL ELOAH (DIOS) DE ISRAEL, y de esto aprendemos que no todo lo que El Eterno creó, es comestible. Aun antes de Bereshit (Génesis) 3, hubo un árbol cuyo fruto estaba prohibido.
Por supuesto, después de Bereshit (Génesis) 3, todo indica que hubo un cambio radical en las fuentes de alimentación para el hombre, lo cual incluyó la comida de origen animal, aunque con algunas restricciones (Bereshit/Génesis 4:4; 7:8; 9:3). Pero al principio fue exclusivamente vegetariano, tanto en el caso de los hombres como de los animales (Bereshit/Génesis 1:28, 29). La fuente primaria para determinar qué alimentos son permitidos y cuáles no son permitidos, por supuesto, es La Torah (La Ley de Dios, Instrucción Divina), la eterna Palabra del Eterno, nuestro Boré (Creador).
Hay dos razones centrales por las cuales debemos observar la dieta bíblica permitida por El Eterno para esta edad presente:
LA PRIMERA razón, es por un principio de amor y obediencia a nuestro Abba (Padre) Celestial. Él nos hizo, Él nos creó, Él creó lo que comemos, Él conoce exactamente por qué nos ordenó ciertas cosas y aún cuando no lo entendamos todo, debido a nuestro amor y temor reverente de Su Persona, nuestra reacción a Sus Mandamientos deberá ser siempre el amor y la obediencia. Nunca debemos olvidar lo que solía decir nuestro Mesías Yeshua: “El que tiene mis Mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre; y Yo lo amaré y me manifestaré a él.” Yohanán (Juan) 14:21, Versión Hebraica del Código Real. Independientemente de qué Mandamientos estaba hablando, el principio es que si amamos a nuestro Abba (Padre) Celestial y a Su Mesías, debemos expresarlo no con palabras ni conceptos, sino con hechos concretos. Es decir que, dentro de nuestras posibilidades, debemos practicar como un estilo de vida, Los Mandamientos que nos apliquen, en este caso, LOS RELACIONADOS CON LA SANTIFICACIÓN DEL CUERPO MEDIANTE LA APROPIADA ALIMENTACIÓN, que es el tema que nos ocupa.
LA SEGUNDA razón, es nuestro propio bienestar. En otras palabras, todos Los Mandamientos que El Eterno nos ha dado, sea que los entendamos o no, sea que los practiquemos o no, tienen detrás una meta específica: BENDECIRNOS, PROSPERARNOS Y HACER QUE SEAMOS DE LARGA VIDA EN ESTA TIERRA PARA QUE CUMPLAMOS EL PROPÓSITO POR EL CUAL HEMOS NACIDO EN ESTE MUNDO COMO SERES HUMANOS y en cierto momento histórico. Debido a la santidad del Eterno, aun cuando hay BENDICIÓN, PROSPERIDAD, PROPÓSITO Y LARGA VIDA EN RELACIÓN CON LA OBEDIENCIA A SUS INSTRUCCIONES, la meta central no debe estar puesta en los beneficios que recibimos, sino en la Santificación de Su Nombre y en el desarrollo de una vida apegada a Su voluntad, según se expresa en Su Palabra. En la misma medida en que vamos aprendiendo la obediencia, en esa misma medida se desarrollará en nosotros un deseo grande por conformarnos a la voluntad del Eterno que es nuestro culto racional, es decir, nuestra razón de vivir. Leer La Carta de Rav Shaúl a los creyentes en Italia (Romanos) 12:1-2.
En los días bíblicos, los hijos de Israel estaban organizados en doce regiones diferentes, con doce banderas y doce tribus. Cada tribu o familia estaba organizada a su vez por ciudades, todas las cuales tenían al menos diez varones jueces que administraban los asuntos internos de la ciudad. La mayor parte de sus ingresos, exceptuando pequeños grupos dedicados a otro tipo de negocios, como la pesquería y el comercio no alimentario, provenían de la agricultura. Es decir, eran y aun son, un país y una nación agrícola por naturaleza. Esto significa que la comida ingerida por nuestros padres era elaborada en sus casas y era relativamente fácil determinar qué productos eran aptos para el consumo y qué productos no.
Hoy día, debido a la revolución industrial y tecnología moderna, la producción en masa y la urgencia económica, ha creado un sistema de alimentación muy diferente a los días bíblicos y aun a los días de nuestros abuelos. La mayoría de los productos agrícolas provienen de grandes plantaciones que utilizan abonos químicos y pesticidas para acelerar el crecimiento de las cosechas. Lo mismo sucede en las exploraciones pecuarias para consumo humano, donde la mayoría de productores utilizan hormonas para promover el crecimiento animal y hacer sus costos competitivos. Cuando comemos esos alimentos, ya sea de origen vegetal o animal, comemos con ellos los ingredientes químicos usados en su producción.
Esto ha creado un cambio en la manera cómo nos alimentamos y también ¡cómo nos enfermamos! Muchas de las cosas que comemos podrían venir de miles de kilómetros de distancia, procedentes de ciertas industrias, en ciertos países cuya manera de preparar esos alimentos y sus fuentes, nos son completamente desconocidos. Debido a nuestra confianza en ciertas tiendas y marcas, los compramos ingenuamente, de buena fe, pero sin conocer realmente su procedencia, su proceso de elaboración ni su composición real. Aunque es la responsabilidad de cada Gobierno supervisar estas cosas, no siempre estamos seguros que los permisos emitidos para la elaboración y comercialización de esos productos, así como la información acerca de su contenido, tal como aparece en la etiqueta, sean “Kasher”. Esto ha expuesto nuestro Mundo a una ola interminable de situaciones peligrosas para la salud humana que hacen DEL MANDAMIENTO BÍBLICO una advertencia más pertinente que nunca.
Desde el punto de vista de la interpretación de La Torah (Ley de Dios, Instrucción Divina), relacionada con los alimentos aptos para nuestro consumo, no se requiere que se escriban todos y cada uno de los ingredientes usados en la elaboración de un producto, especialmente si se usan en proporciones pequeñas. Esto ha creado una situación adicional por la cual es prácticamente imposible conocer si un producto dado contiene ingredientes que provienen de una fuente no Kasher y si la manera de su elaboración fue ejecutada de forma apropiada. En el caso de los judíos, se tiene cierta tendencia a tomar por hecho de que todos los productos vendidos en las tiendas judías o con etiquetas que digan “Kasher”, son realmente “Kasher”, pero podría darse el caso que ciertos términos generales como “sabor añadido” podrían disfrazar la adición de ciertos aditivos químicos dañinos o productos de origen animal no aptos para nuestro consumo.
Debido a estos hechos, será la responsabilidad de cada familia judía o de cada familia cristiana que desee vivir según la dieta bíblica, supervisar cuidadosamente el origen de ciertos alimentos que no cuentan con su directa supervisión o que fueron elaborados de fuentes no confiables, para santificar al Eterno y al mismo tiempo cuidar nuestros cuerpos.
Es posible también que algunos lectores, especialmente sin una formación judía observante de Los Mandamientos, se pregunte si realmente existe alguna restricción para el consumo de los alimentos. Para ello, usarán ciertas evidencias llamadas “neotestamentarias” para indicar que ahora, debido a la obra de Yeshua HaMashiaj, podemos comer de todo, pues “venida la fe, ya no estamos bajo ayo”, es decir, bajo La Ley de Moshé (Moisés).
Estas evidencias incluyen:
- Primero
Según Meir (Marcos) 7:14-23, Versión Biblia de Jerusalén: “Llamó otra vez a la gente y les dijo: «Oídme todos y entended. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle, sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Quien tenga oídos para oír, que oiga.» Y cuando, apartándose de la gente, entró en casa, sus discípulos le preguntaban sobre la parábola. Él les dijo: «¿Con que también vosotros estáis sin inteligencia? ¿No comprendéis que todo lo que de fuera entra en el hombre no puede contaminarle, pues no entra en su corazón, sino en el vientre y va a parar al excusado?» -ASÍ DECLARABA PUROS TODOS LOS ALIMENTOS-. Y decía: «Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinos, adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre.» Podemos ver en esta versión que enseña que cuando El Adón (El Señor) les dice que nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle y entonces aparece una nota que dice: ASÍ DECLARABA PUROS TODOS LOS ALIMENTOS. Vemos que esta incorrecta interpretación por la falta de la Raíz Hebrea ha llevado a muchos a creer que ahora se puede comer de TODO ya que está permitido, contradiciendo Los Mandamientos dados por El Eterno. Yeshua cuando explica a sus discípulos declarando que nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle, está hablando de los alimentos permitidos por Eloah (Dios), porque esa palabra fue dada en Jerusalén y ahí se respetaba y se respeta la comida Kasher. Leer Vaikrá (Levítico) 11.
Pero en Meir (Marcos) 7:14-23, Versión Hebraica del Código Real, leemos: “Y llamando de nuevo a la multitud, les decía: Oídme todos y entended: Nada hay fuera del hombre que entrando en él pueda contaminarlo, es al revés, las cosas que salen del hombre son las que lo contaminan. Y cuando entró en casa, despedida la multitud, sus talmidim (discípulos) le preguntaron sobre el significado del midrash (parábola) usado. Y les dice: ¿Aun también vosotros permanecéis tardos para entender? ¿No comprendéis que todo lo que de fuera entra en el hombre no tiene poder para contaminarlo, pues no entra en su corazón, sino en su vientre y sale a la letrina’ (ESTO DECÍA CONFIRMANDO QUE TODOS LOS ALIMENTOS SANCIONADOS POR LA TORAH, YA ERAN RITUALMENTE PUROS Y POR TANTO NO HABÍA QUE HACER NADA PARA PURIFICARLOS DE NUEVO). Y decía: Lo que sale de dentro del hombre es lo que lo contamina. Porque es de dentro, del corazón de los hombres, de donde salen los pensamientos impuros, las fornicaciones, los hurtos, los homicidios, adulterios, avaricias, maldades, engaños, lascivias, envidia, maledicencia, soberbia, insensatez. Todas estas cosas malignas de adentro salen y causan que una persona se vuelva impura.”
- Segundo
La visión de Kefa (Pedro) narrada en Crónicas de los Apóstoles (Hechos) 10:13, Versión hebraica del Código Real, donde luego de mostrarle toda clase de reptiles y cuadrúpedos, una voz le dice “Levántate, mata y come”. Aun cuando el propio Kefa (Pedro) “no sabía el significado de la visión” (10:14-16), y meditaba mucho en ello (10:17), muchas personas afirman equivocadamente que ellos sí conocen el significado, y es: “que ahora podemos comer de todo”. Me imagino que incluyen todos los reptiles y aves de carroña que existen en el Mundo, porque esos estuvieron presentes en la visión de Kefa. (10:12) Estas personas deberían de leer Vaikrá (Levítico) capítulo 11 para entender Las Ordenanzas del Eterno respecto a los alimentos permitidos y no permitidos para nuestro consumo. Leer Vaikrá (Levítico) 20:25; Debarim (Deuteronomio) 14:1-19; Ishaiahu (Isaías) 66:17; Ishaiahu (Isaías) 65:4-6.
- Tercero
Estas personas, para justificar que de “todo se puede comer”, se basan en la Carta de Rav Shaul (Apóstol Pablo) a los creyente en Italia (Romanos) 14:14a, Versión Hebraica del Código Real: “Yo sé, y confío en El Adon (El Señor) Yeshua, que nada es inmundo en sí mismo”. Y en l primera Epístola del Apóstol Pablo a Timoteo 4:3-5, Versión Hebraica del Código Real, donde dice: “prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.” Recordemos que esta palabra salió de Jerusalén y que ahí se come comida Kasher, por eso cuando dice que todo se puede comer, está hablando de todos los alimentos permitidos por Eloah (Dios).
La palabra de Elohim (El Juez Supremo) es la que nos instruye sobre qué alimentos son los que Él ha creado para el consumo de sus hijos, por tanto, NADA DE LO QUE DIOS HA CREADO PARA NUESTRA ALIMENTACIÓN ES DE DESECHARSE, pero debemos participar de ello con la oración, es decir, con acción de gracias, antes y después. Al dar gracias antes, reconocemos la presencia del Eterno en la creación de esos alimentos, y sus nutrientes son activados para que nos hagan bien. Los que prohíben comer LOS ALIMENTOS QUE EL ETERNO HA CREADO PARA NUESTRA DIETA, O LOS QUE INCLUYEN ALIMENTOS QUE LA PALABRA DE DIOS HA PROHIBIDO, están ambos en un error. Por tanto, será responsabilidad de los creyentes de origen gentil, recibir la instrucción sobre ESTAS ORDENANZAS DIVINAS para que no sean contaminados con el sistema del Mundo, ni tampoco estrechados por los legalistas. Leer Vaikrá (Levítico) 11; 20:25 y Debarim (Deuteronomio) 14:1-19. El Eterno TODO lo hizo hermoso y bueno en su tiempo. Hizo los animales para diferentes funciones, pero debemos entender que NO TODOS SON PARA NUESTRO CONSUMO.
DEBIDO A ESTASSUPUESTAS “EVIDENCIAS” detalladas anteriormente, la mayoría de los cristianos comen todo tipo de alimento, tanto de origen vegetal como animal, incluyendo grasas, y no guardan prácticamente ninguna regla de alimentación. Es también interesante, que son las comunidades cristianas las más enfermas entre las tres religiones más grandes del mundo (religión judía, religión cristiana y religión musulmana), y donde el porcentaje de mortalidad es más alto, haciendo de los ministerios de sanidad prácticamente una necesidad.
El Boré (Creador) del Universo hizo TODO bueno en su tiempo. Creó los animales para diferentes funciones. NO TODOS SON PARA QUE EL HOMBRE LOS PUEDA COMER.
LISTA DE ALIMENTOS KASHER
A continuación presentaremos una lista de alimentos que de acuerdo a Las Escrituras son permitidos y no permitidos. Su vigencia y normatividad serán estudiados luego, juntamente con las supuestas “evidencias” mencionadas en los párrafos previos. Por ahora, hemos de presentar los hechos tal como Las Escrituras lo presentan. Estamos confiados que un corazón que ha sido cambiado y llenado con La Ruaj HaKodesh (El Espíritu Santo, La Presencia Divina), cumplirá el propósito por el cual el nuevo nacimiento es dado: “Pondré mi Ruaj (Espíritu) dentro de ustedes, y haré que anden en mis Estatutos, retendrán mis Preceptos y los pondrán por obra.” (Iejezkel/Ezequiel 36:27, Versión Escrituras Unidad). POR LO TANTO, CONFIAMOS QUE SERÁ EL PROPIO ESPÍRITU DE SANTIDAD QUIEN PONDRÁ EN TU CORAZÓN LA NECESIDAD DE SANTIFICAR TU CUERPO, GUARDÁNDOLO DE TODA COMIDA QUE PUDIERA DAÑAR SU FUNCIONAMIENTO Y ESTROPEAR EL PROPÓSITO POR EL CUAL EL ETERNO TE HA TRAÍDO AL MUNDO EN ESTE TIEMPO.
- Carnes:
La Torah (los cinco Libros que El Eterno dio a Moshé/Moisés), en Vaikrá (Levítico) 11, presenta las características que deben reunir las carnes aptas para nuestro consumo. También se nos explican ciertas marcas que descalificarían a ciertos animales como fuente de alimentación para los hijos de Israel.
» TERRESTRES:
Se permiten todos los mamíferos terrestres que rumian y que tienen pezuñas hendidas. Dice El Mandamiento: “Todos los que tienen pezuñas partidas (dividida) en dos y que rumian, éstos son los que podrán comer.” Vaikrá (Levítico) 11:3, Versión Escrituras Unidad. Ejemplos: el camello, rumia, pero no tiene pezuña dividida, no es Kasher. El cerdo, tiene pezuña hendida, pero no rumia, no es Kasher. Por lo tanto, el caballo, el mulo, el burro, etc., aunque rumian, no tienen pezuña hendida, por lo tanto no son Kasher.
Por otro lado, todos los animales que tengan garras, no son aptos para comer. Dice El Mandamiento: “Los animales que andan sobre cuatro patas, es decir, toda clase de bestias que andan sobre sus plantas, los tendrán por inmundos; cualquiera que toque sus cuerpos muertos será inmundo hasta la tarde.” Vaikrá (Levítico) 11:27, Versión Escrituras Unidad. Por lo tanto, no son Kasher los siguientes: gato, ratón, topo, lagarto, perro, tigre, león, leopardo, zorro, gato salvaje, armadillo, etc., con sus especies. Si un animal tiene garras, no es apto para nuestro consumo. Además, los animales que se arrastran sobre la tierra, no son Kasher, como la serpiente, los gusanos, etc. Dice El Mandamiento: “Tendrán por inmundo todo animal que se arrastra por el suelo. No lo comerán.” Vaikrá (Levítico) 11:41, Versión Escrituras Unidad. Aun cuando tenga muchas patas, no se comerá, leer Vaikrá (Levítico) 11:42.
» ACUÁTICOS:
Se permiten todos los peces que reúnan estas dos características: deben tener aletas y escamas. Si falta una o ambas características, no son Kasher. Dice El Mandamiento: “Pero los que están en las aguas de los mares y de los ríos, es decir, todo lo que se mueve y vive allí, si no tienen aletas ni escamas, los tendrán en abominación.” Vaikrá (Levítico) 11:10, Versión Escrituras Unidad. Según este criterio, ni el tiburón, ni el delfín, ni los mariscos (langostas, langostinos, camarones, pulpo, ostiones, etc.) son Kasher. La función de los mariscos, es limpiar la suciedad del mar, ríos, (comen carroña). Está comprobado que la piel de los peces sin escamas se llenan de parásitos y al comerlos causan serios problemas en el cuerpo humano.
» AVES:
En el caso de las aves, las características son más difíciles de determinar. Se da una lista de 24 clases de aves que no son Kasher, incluyendo el águila, el buitre, el buitre negro, el milano, el halcón, según su especie. Estos son eficientes cumpliendo la función por la cual los creó El Eloah (El Dios) de Israel. Pero siendo animales que comen carroña, no son aptos para que los coman las personas. ELOAH (DIOS) NO SE EQUIVOCA AL PROHIBIR COMER CIERTOS ANIMALES; ÉL NOS AMA Y POR ESO NOS CUIDA. De esto aprendemos que toda ave que se alimenta de carroña, no es apta para nuestro consumo, no son Kasher. Entre las aves apropiadas para nuestra alimentación se pueden considerar las siguientes: gallinas, gallos, palomas, codornices, pavos, los patos y sus especies de todos ellos.
También se prohíbe casi la totalidad de los insectos alados, excluyendo los insectos que además de cuatro patas, tienen ciertas coyunturas que les permiten saltar sobre ellas en la tierra. Se da una lista como ejemplo, Dice La Torah: “Todo insecto con alas, que anda sobre cuatro patas, lo tendrán por inmundo. Pero de los insectos alados que andan sobre cuatro patas, podrán comer los que además de sus patas, tengan piernas con las que puedan saltar sobre aretz (la tierra).” Vaikrá (Levítico) 11:20-21, Versión Escrituras Unidad. Se mencionan dos tipos de insectos alados que reúnen esas características: la langosta alada y el grillo alado así como sus diferentes familias o géneros.
- VEGETALES Y FRUTAS:
La mayoría de los vegetales y frutas son Kasher, probando con anterioridad que no sean venenosas, ni estupefacientes Y QUE NO TENGAN GUSANOS. Por tanto, se requiere que todos estos productos sean revisados y lavados muy bien antes de ser ingeridos. De preferencia, la fruta con gusanos es mejor no comerla, ya que pueden tener larvas.
Estas son las fuentes apropiadas de nuestra alimentación y como hemos dicho desde el principio, debemos guiarnos por ellas por dos razones principales: OBEDIENCIA AL ETERNO Y POR NUESTRO PROPIO BIEN. Cuando comamos según La Torah (La Ley de Dios, Instrucción Divina), disfrutaremos del gozo de hacer la voluntad de nuestro Boré (Creador), y seremos grandemente bendecidos. Esto producirá en nosotros muy buenos resultados:
- Primero, irá formando dentro de nosotros un corazón conforme a la voluntad del Eterno.
- Segundo, nos permitirá vivir científicamente, inteligentemente.
- Tercero, desarrollará en nosotros el dominio propio.
- Cuarto, nos hará diferentes al resto de los que no conocen al Eterno y de esta manera, Su Nombre será exaltado.
- Quinto, nos permitirá vivir saludablemente y con largura de días.
- Sexto, causará que con una mejor salud, podamos servir más y mejor al Eterno y a nuestro prójimo.
- Séptimo, nos permitirá expresar, de una manera práctica, la santidad integral, que no es vivir como uno quiera, sino como al Eterno le agrada.
- Octavo, cumpliremos mejor el propósito por el cual hemos sido creados.
Como vemos, no tenemos nada que perder y mucho que ganar. COMER DEL MENÚ DEL RESTAURANTE DE YHVH, DIOS DE ISRAEL, DE LA TIERRA Y DEL UNIVERSO, NOS MANTIENE SALUDABLES.